- Aunque oficialmente las autoridades policiales desconocen en dónde se originó la información, extraoficialmente se dijo que tuvo su punto de partida en varias llamadas telefónicas hechas por ciudadanos a una radio local
ARY NEIL [email protected]
Una persona muerta, dos lesionadas, disparos al aire y carros abollados son el resultado de la zozobra que vivió la noche del domingo la ciudad de Masaya tras la información que circuló entre los habitantes sobre la “supuesta” presencia de pandilleros y ladrones trasladados desde Managua hacia la Ciudad de Las Flores.
Mientras los habitantes de diferentes barrios de Masaya aseguran que varios grupos de ladrones se movilizaron por toda la ciudad intentando entrar en las casas con el fin de robar, las autoridades policiales dicen que todo se debió a una “histeria colectiva”, producto, según dijeron, de la situación de desvelo y zozobra que acaban de atravesar los habitantes tras los dos terremotos de la semana pasada.
Ante tal noticia, los habitantes de Masaya formaron grupos de hasta 50 personas, quienes se armaron de tubos, palos y machetes con el objetivo de resguardar sus hogares. En medio de la tensión resultó muerto el señor Pablo Antonio Ruiz Contreras, quien recibió un disparo de escopeta de forma accidental.
Según la capitana Paola Vázquez, vocera de la Policía Nacional de Masaya, producto de la información y al igual que el resto de ciudadanos, el señor William López Putoy tomó su escopeta, pero en medio del nerviosismo el arma se le disparó accidentalmente e impactó en la cara de Ruiz Contreras. López Putoy es el único detenido, pero no fue presentado a los medios de comunicación.
La señora Mayra Toruño, residente del Barrio La Estación, asegura que los “ladrones y pandilleros” fueron trasladados desde Managua a Masaya en dos buses. Toruño dijo a LA PRENSA que sobre el techo de su casa anduvo un hombre al cual siguieron varios vecinos del barrio.
Con Toruño coinciden la joven Johanna Cortés y el señor Róger García, de oficio taxista, quien además asegura que el hombre que anduvo sobre las viviendas fue capturado por la Policía, algo que fue negado por la capitana Paola Vázquez, vocera de la Policía de Masaya.
La joven Johanna Cortés dijo que en horas de la mañana, una mujer morena, de baja estatura y con un sombrero de palma llegó a diferentes viviendas para hacer supuestos censos. “A mí me pareció extraño porque no se identificó y sólo hacía preguntas que no correspondían con el censo de personas afectadas por los temblores y además parecía estar examinando las casas”, expresó Cortés.
Aunque oficialmente las autoridades policiales desconocen en dónde se originó la información, extraoficialmente se dijo que tuvo su punto de partida en varias llamadas telefónicas hechas por ciudadanos a una radio local.
Leonel Flores, conductor de un programa que se transmite en esa radioemisora dijo que una pobladora lo llamó dándole la información y aceptó que él directamente hizo un llamado a los pobladores de Masaya a que estuvieran alerta ante “la presencia de personas extrañas” porque éstas eran ladrones y pandilleros traídos desde Managua.
Flores mostró una libreta en la que anotó los nombres de los ciudadanos que llamaron a la radio denunciando la presencia de “ladrones” en sus respectivos barrios y otros poblados. Mencionó algunos poblados como Diriá, Niquinohomo, Quebrada Honda y barrios como Monimbó, La Estación, Santa Rosa y otros. “En total recibimos 198 llamadas telefónicas”, expresó Flores.
Aunque los pobladores consultados por LA PRENSA aseguran que hay detenidos, las autoridades policiales lo niegan. No obstante, el caso de la señora Toruño se repitió en el resto de la ciudad de Masaya.
La señora Toruño aseguró que a pesar de que llamó a la Policía para que enviaran una patrulla, a eso de las ocho de la noche, los agentes del orden se presentaron al lugar hasta las tres de la madrugada.
Toruño cuestionó la actuación de la Policía y la del subcomisionado Julio González, calificándola de “ineficiente e inoperante”.
LAS BALACERAS QUE ESCUCHARON LOS CIUDADANOS
Los pobladores reportaron, desde diferentes puntos de la ciudad, “balaceras” originadas, según dijeron, por los “pandilleros y ladrones” capitalinos.
La capitana Vázquez dijo que una de las ráfagas de disparos la hizo un miembro del Ejército de Nicaragua, quien al ser perseguido por un grupo de pobladores, disparó su arma de reglamento para dispersarlos.
“El otro incidente lo reportó un taxista quien al ser impedido de circular por un grupo de ciudadanos, sacó su pistola e hizo un disparo al aire”, expresó la jefa policial.