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Se puede alcanzar la inmortalidad, pero ¿quién de los inmortales que logró alargar lo más posible su permanencia entre nosotros, pudo escapar al desgaste que provoca el paso del tiempo empujándonos hacia la vejez?.
Cierto, mientras no aparezca un pítcher capaz de dibujar con la maestría de Rembrant, 60 ceros consecutivos, la brillantez de Orel Hershiser estará ahí, en el escaparate de las proezas, con los 59 scones de 1988, cuando atravesó uno de los años más grandiosos que cualquier pítcher pueda archivar, pero terminó desvaneciéndose.
Ayer, Hershiser, un ganador de 204 juegos por 150 derrotas y 3.49 en efectividad, llegó al convencimiento que en su otrora poderoso, educado, astuto e incansable brazo derecho, no tenía más cuerda… Que a los 42 años, el tiempo para él se había agotado, y decidió retirarse después de 13.14 en carreras limpias a lo largo de 24 entradas y dos tercios en 10 trabajos durante ésta temporada del 2000.
Lo llamaban el “Bulldog” porque más que dominar bajo presión, daba la impresión de morder a los bateadores… ¡Cómo se crecía frente a las mayores exigencias!
La primera vez que lo vi lanzar, fue en 1984… Faltaban unos cuatro días para la inauguración de los Juegos Olímpicos en Los Angeles, y Hershiser, con status de novato, estaba trabajando un no hitter contra los Rojos en el octavo inning cuando fue bateado. El line-up que incluia a Dave Parker, Dave Concepción, Nick Esasky, Gary Redus, César Cedeño y Tom Foley había sido inutilizado, y desde la caseta del equipo de Cincinnati en Dodgers Stadium, Tony Pérez de 42 años, observaba asombrado al prospecto de 25, que había debutado en septiembre del 83 ponchando a Tim Wallach de los Expos… Ese juego, fue presenciado por la Selección Nacional y el Presidente de FENIBA en ese momento, Dr. Otoniel Argüello.
Ingresó a la leyenda en 1988… Ese fue un año fantasioso. Ganó 23 y perdió 8 con 2.26 en efectividad; continuó con 1-0 y sólo 1.09 en 24 innings y dos tercios contra los Mets en la serie por el banderín de Liga, y concluyó con 2 triunfos y apenas 1.00 en carreras frente a los destructivos Atléticos de Oakland encabezados por Canseco y McGwire, con la electricidad de Rickey Henderson, considerados favoritos para aplastar a los cojeantes Dodgers en el Clásico… Fue la Serie del jonrón de Kirk Gibson contra Denis Eckersley… Ese mismo año, Hershiser superó la marca de 58 scones en poder de otro Dodger, Don Drysdale desde 1968, al eslabonar 59 “argollas” en un alarde de dominio.
Volví a ver a Hershiser con los Indios de Cleveland en 1995… Formaba parte de una sólida rotación junto a Denis Martínez, Mark Clark y Charles Nagy. Mas adelante llegó Ken Hill… Fue una fiera en la Postemporada y Terry Pluto, ese gran columnista del Beacon Journal, lo llamó “Mr. Octubre” del pitcheo.
Le ganó un juego a Boston durante una rápida barrida de los Indios, luego derrotó dos veces a Seattle antes que Denis derrotara a Randy Johnson asegurando el primer banderín de Liga de Los Indios desde 1954… En la Serie Mundial, ganó 1 y perdió 1…“Es el mejor pítcher imaginable para un juego crucial”, dijo Mike Hargrove, del “Bulldog”, que sólo pudo registrar una campaña de 20 triunfos.
En 1990 fue reducido a sólo 4 juegos y tuvo que ser sometido a una dificilísima cirugía reconstructiva en su hombro derecho. Se dijo que no había nada seguro sobre su futuro, pero regresó a mediados del 91 para ganar 7 y perder 2… En 95 pasó a los Indios, en el 98 estuvo con los Gigantes y tuvo aliento para obtener 13 triunfos con los Mets en el 99… Fue entonces que los Dodgers decidieron abrirle espacio nuevamente… Pero ya no tenía nada en el brazo…Quiso pintar un cero más, pero se le cayó el pincel dramáticamente.