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SAN JOSÉ, COSTA RICA.— Sin el pinol y el béisbol parece difícil que un nicaragüense pueda vivir.
Esa es la impresión que queda luego de percibirse un verdadero ambiente de fiesta beisbolera en esta capital o en este país en ocasión de celebrarse la serie final del Campeonato Costarricense de Béisbol de Primera División 2000.
No podía faltar. El máximo torneo tico del béisbol de primera fuerza se encuentra en su punto cumbre con el protagonismo pinolero. Se trata del Equipo Nicaragua, integrado en un 95 por ciento por nicaragüenses, y la Universidad Internacional de las Américas, UIA.
La UIA está adelante en la fase decisiva con tres triunfos y una derrota luego de meterle tres en fila a la representación pinolera, que por diversas razones y en especial la económica, sus miembros han decidido establecerse o buscar fortuna en tierras costarricenses.
Después de imponerse a la UIA en el inicio de la contienda, con un marcador de 11-4, Nicaragua se traga reveses de 16-10, 15-4 y 17-4 para encontrarse contra la pared 1-3.
En realidad para esta final Nicaragua no cuenta con figuras relevantes del propio béisbol nacional de la Primera División.
Pero, la exigencia de los compatriotas e incluso de los locales, aturde enormemente. “Aquí nos abuchean. Nos gritan que tenemos que demostrar por ley que somos los mejores en este deporte”, dice Angel Sirias, primer bate de la tropa nica radicada en este país.
Nicaragua juega con Sirias, Osmar Martínez, Javier Hernández, Apolinar Espinoza, Adolfo Martínez, Gilberto Mora y Domingo Martínez.
El único tico en el line up frente a la UIA es Edgard Espinoza. Entre sus lanzadores figuran Bismarck Caballeros, José Garth y Marvin Alemán que por cierto ya abandonó el equipo.
“En la temporada regular contamos con Genaro Llanes, jugó como catcher y no bateó nada. También abandonó el equipo”, cuenta Róger Ortiz, un rivense que es el alma y nervio del conjunto dándole o buscándole el patrocinio.
“Viera usted cómo se hace aquí para jugar el béisbol. Se tiene que luchar hasta con los prejuicios”, relata. En realidad la UIA es la novena más hegemónica del país, ganando los campeonatos desde 1990. Se exceptúan los de 1993 y 97, que se los adjudicó justo el Equipo Nicaragua.
“En el 98 nos retiramos de la Liga porque impidieron que inscribiéramos a Franklin López, Humberto Vallejos y Darwin Gutiérrez”, expresa Ortiz, quien lleva 24 años viviendo en esta nación sureña.
En el fondo la UIA nunca ha sido ni es un rival flan porque en su conjunto no está conformado por jugadores propiamente costarricenses.