Pacto distorsionó el ESAF

GUSTAVO ORTEGA C.MARIA ANTONIA LOPEZy LESLIE NICOLAS [email protected] El financiamiento de las elecciones municipales a realizarse en noviembre próximo y de las reformas constitucionales vigentes desde enero, provocaron una redefinición de las metas del programa de ajuste estructural conocido como ESAF, situación que contó con el visto bueno del Fondo Monetario Internacional (FMI). Las reformas […]

GUSTAVO ORTEGA C.MARIA ANTONIA LOPEZy LESLIE NICOLAS [email protected]

El financiamiento de las elecciones municipales a realizarse en noviembre próximo y de las reformas constitucionales vigentes desde enero, provocaron una redefinición de las metas del programa de ajuste estructural conocido como ESAF, situación que contó con el visto bueno del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Las reformas constitucionales, promovidas por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional *FSLN), han suscitado comentarios adversos al tema de gobernabilidad de parte de la comunidad internacional, pues han provocado cambios drásticos en el funcionamiento de la Contraloría y los Poderes Judicial y Electoral.

Según el presidente del Banco Central, Noel Ramírez, el financiamiento de las reformas provocó un rediseño de las metas del ESAF, programa cuyo objetivo es mantener la estabilidad macroeconómica y acceder a la iniciativa de condonación masiva de la deuda externa.

Esta readecuación de metas contó con el respaldo del FMI, organismo que fiscaliza el ESAF, señaló el funcionario. LA PRENSA intentó en varias ocasiones obtener la versión del delegado del FMI en Nicaragua, Joaquín Harnack, pero en su oficina no emitieron respuesta a la solicitud de entrevista.

Ramírez indicó que también el financiamiento de las elecciones municipales, cuyo costo lo calculó en unos 25 millones de dólares y el litigio territorial con Honduras, fueron otros de los aspectos que obligaron a la readecuación de estas metas.

“El FMI es el culpable de que se hayan gastado 20 millones de dólares extras para financiar las reformas constitucionales y las elecciones municipales”, afirmó Bayardo Arce Castaño, diputado sandinista.

Dijo que el organismo es “corresponsable (junto con el Gobierno) de la inestabilidad económica que se creó… porque el FMI tranquila e irresponsablemente al discutir el ESAF aceptó que no se presupuestaran las elecciones municipales bajo el supuesto que serían todas juntas. Aceptaron una violación constitucional, nosotros nos opusimos. Es irresponsable que hablen de gobernabilidad cuando no permiten elecciones claras”, aseveró.

Añadió que “para cumplir con las metas del ESAF sacaron de circulación 20 millones de dólares presionando a la banca privada y aún no han sido pagados. Los bancos se quedaron sin capacidad crediticia, expresada en iliquidez y contracción económica”, agregó.

Al respecto, Ramírez desestimó el retiro de 20 millones de la banca comercial mediante bonos a plazo, “los créditos han crecido 30 por ciento en el último año, no hay razón para problemas de iliquidez en el sistema bancario”, apuntó.

De la evaluación de las metas al 30 de junio, a cargo de una misión del FMI que llegará a fines de julio, dependerá que Nicaragua sea valorada en el directorio en septiembre próximo para lograr un año más de ESAF (está vigente desde 1998) y con ello, según Ramírez, se estaría logrando acceder al punto de decisión de la HIPC antes de concluir el año.

“Con ello se garantizarán acuerdos de condonación de la deuda en más de un 90 por ciento”, indicó. La deuda elegible a condonar es del orden de los 4,500 millones de dólares de un saldo total de 6,400 millones.

Para el economista Sergio Santamaría, el cumplimiento de las metas del ESAF está en entredicho debido al comportamiento inestable de las Reservas Internacionales Netas Ajustadas (RINA), pues se muestra una pérdida de más de 50 millones de dólares respecto a diciembre, incumpliendo así con lo establecido

Otro elemento que citó es el hecho que la tasa inflacionaria ha subido hasta llegar a un 12 por ciento aproximadamente, cuando lo establecido en el ESAF es un máximo del nueve por ciento. No obstante, Ramírez indicó que la inflación cerrará en 10 por ciento al finalizar el 2000.

“Si se suman los gastos no incluidos en el presupuesto provocados por las reformas al sistema de pensiones y gastos electorales, entonces al Gobierno no le va a quedar más remedio que recortar inversión económica y social, lo que hace poco probable alcanzar las metas planteadas”, afirmó Santamaría.   

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