- Al final, Idilio Guadalupe salió herido
de sus dedos de la mano derecha, y Julio César, con heridas en uno de sus brazos.
MANUEL SOZA [email protected]
GËISQUILIAPA, Jinotepe.- Dos “devotos demandantes” de Santiaguito se liaron a machetazos al calor de los tragos causando estupor y repudio entre los habitantes de este poblado, donde el patrón de los jinotepinos goza de mucha popularidad.
Resulta que el “santiaguero” Idilio Guadalupe Chavarría Calderón (33), se encontraba en la vía pública del barrio Güisquiliapa echándose sus buenos tragos con otros demandantes cuando de pronto se presentó el ciudadano Julio César Reyes.
Julio César andaba “tomado” y le pidió un trago a Idilio Guadalupe, a lo que éste argumentó que el guaro no era de él y no podía satisfacerlo. Esta respuesta enfureció a Julio César, quien en cuestión de segundos blandió en su mano derecha un filoso machete.
Idilio Guadalupe reaccionó al unísono, sacó su machete y la batalla comenzó en media calle. Al final, Idilio Guadalupe salió herido de sus dedos de la mano derecha, y Julio César, con heridas en uno de sus brazos.
La batalla a machetazos se produjo la noche en que Santiaguito debió pernoctar en ese poblado como parte de su periplo de la demanda mayor por la zona rural de Carazo en un lapso de 15 días, como parte de las festividades patronales de Jinotepe.
ESTAFAN A EMPLEADO DE LA WESTERN UNION
JINOTEPE.- Léster Emmanuel Ruiz Jarquín (19), salió tranquilamente del Banco de Finanzas de donde fue a retirar US$4,000.00 propiedad de Reina Arévalo, que tiene negocio de la Western Union.
Al ir caminando por la acera de la Procuraduría observó que un sujeto se agachó y recogió un paquete y al llegar a la altura del hombre éste le dijo que se trataba de un dinero que le había caído como “una bendición de Dios” y que en atención a esto, se repartieran el dinero.
Posteriormente apareció otro sujeto y les dijo que si habían visto a una mujer con un niño, a la cual se le había caído un dinero. El tipo le dijo a Léster que le enseñara el dinero que andaba.
El confiado Léster le entregó al tipo la bolsa con los cuatro mil dólares y el sujeto, después de revisarla con habilidad de prestidigitador, se la devolvió pero envuelta en un pañuelo. Después el supuestamente afortunado con el hallazgo del dinero y el otro hombre desaparecieron rápidamente.
Cuando Léster revisó el contenido del envoltorio que le devolvió el desconocido sólo encontró varios trozos de papel. Demasiado tarde se dio cuenta de que había sido timado como un idiota.