- Los estragos del “Mitch”aún se perciben
- Potencial se estima en 34,000 hectáreas
pero sólo se cultivan 8,000 - Previsiones apuntan a que el próximo año
habrá recuperación si hay apoyo financiero
NIDIA RUIZ [email protected]
La falta de financiamiento, malos caminos para sacar la producción, son algunos de los problemas que enfrenta el cultivo del camarón, para lograr su recuperación luego de los estragos que ocasionó el paso del huracán Mitch en octubre en 1998. Sin embargo ahora hay una esperanza: los buenos precios internacionales que son de 4.50 dólares la libra.
El crecimiento acelerado que experimentaba la producción camaronera desde 1996 se vio frenado por el fenómeno natural.
El Centro de Investigaciones del Camarón de la Universidad Centroamericana (UCA), reporta una baja de las exportaciones, para1998 se exportaron unos 30 millones de dólares, mientras que en 1999, descendió a 25 millones, aproximadamente.
Agné Saborío, directora del Centro de Investigaciones del Camarón de la UCA, dijo que superar los niveles de producción de 1998 será difícil.
“Yo creo que es ganancia que no perdamos este año. Básicamente porque en el verano nadie se atrevió a sembrar y porque tenemos menos áreas productivas, todavía hay empresas que no se han repuesto ni del Mitch, ni del virus de la mancha blanca. Creemos que estamos viviendo un mal momento pero creo que es recuperable”, manifestó Saborío.
Antes del Mitch se cultivaban unas 8,000 hectáreas de camarón, en 1999 esta cantidad descendió a 5,000; para este año se espera el cultivo de una cifra similar.
El cultivo del camarón requiere de altos montos de financiamiento, con suficientes garantías, lo cual hace imposible que unas 100 cooperativas obtengan financiamiento, cada una maneja aproximadamente unas 100 hectáreas que para cultivarlas de requiere de un millón de dólares.
“Algunas cooperativas están temporalmente cerradas, otras están trabajando con cosechas prevendidas, otras tienen créditos no convencionales como es el caso de los fondos revolventes que nosotros manejamos”, expuso Saborío.
El Centro de Investigaciones da financiamiento a 15 cooperativas por medio de fondos del Gobierno del Japón y de la Unión Europea, además de la asistencia técnica y capacitación.
CREDITO A GOTAS
Por su parte Juan Gazol Salcedo, gerente general de CREDIPESCA, intermediaria de financiamiento especializada en el sector, expuso que ellos lograron un financiamiento de dos millones de córdobas del Fondo de Crédito Rural (FCR) con el cual están habilitando a ocho cooperativas.
Explica que el financiamiento a las cooperativas está ayudando a la reactivación de unas 400 hectáreas de cultivo de camarón. Pero demanda que el gobierno incremente los fondos del FCR.
“Al desaparecer el BANADES, la única agencia que presta para el desarrollo del país es el FCR y es una agencia tan pequeña en términos de planta que es casi imposible que cumpla con sus objetivos y es pequeña en lo institucional”, manifestó Gazol.
El gerente de CREDIPESCA, dijo que este sector se ha levantado luego del Mitch, pero que se requiere de mayores recursos financieros.
Indicó que la cosecha de camarón que está por salir se espera excelente, con lo cual muchas cooperativas saldrán de todas las deudas que tienen con intermediarias de crédito y con el sistema financiero.
“Una vez que estas cooperativas queden libres de deudas, todas las utilidades van a servir para ampliar, para mejorar la infraestructura”, dijo Gazol Salcedo.
Añadió que el 2001 será el año de la recuperación del sector pesquero y en especial de la camaronicultura.
El monto de crédito que otorga CREDIPESCA a las cooperativas depende del área de producción, nivel tecnológico, entre otros puntos.
La única condición que ponen a la hora de aprobar el financiamiento, es que ellos orienten a las plantas procesadoras, a quien les entregan su producción, que CREDIPESCA sea la primera opción de pago de los fondos de la venta del camarón.
Nicaragua tiene un alto potencial para el cultivo de camarón, según cálculos del Centro de Investigaciones del Camarón de la UCA, sólo en la zona de León y Chinandega existen unas 34,000 hectáreas aptas para el cultivo, de esta cantidad se recomienda la explotación de 18,000 para no ocasionar daños ambientales. Pero las que se cultivaban en 1998, eran 8,000.
El Mitch afectó sobre todo al sector cooperativo del país, que cultivaba cerca del 50 por ciento de las hectáreas en producción, pero los rendimientos de este sector no bajaron debido a los niveles de tecnificación.
Mientras en una hectárea tecnificada se sacan unas 2,000 libras de camarón, en una sin tecnificación se logran unas 300 libras.
“En producción estamos hablando que no significa más del 15 por ciento, porque son sistemas artesanales con niveles de producción bajos”, explicó Saborío.