Pedro: Por favor, un inning

EDGARD [email protected] Frente a la ansiedad del “as de espadas” Pedro Martínez por lanzar aunque sea sólo un inning en el Juego de Estrellas, cobran actualidad las frases de Johnny Sain: cada pitcheada puede ser la última. Más que una advertencia, en un caso como el de Pedro, esas frases se convierten en una señal […]

EDGARD [email protected]

Frente a la ansiedad del “as de espadas” Pedro Martínez por lanzar aunque sea sólo un inning en el Juego de Estrellas, cobran actualidad las frases de Johnny Sain: cada pitcheada puede ser la última.

Más que una advertencia, en un caso como el de Pedro, esas frases se convierten en una señal de peligro inminente… El joven ganador de dos Cy Young, uno en cada liga, apenas está tratando de salir de la lista de inhabilitados.

El año pasado, al momento del Juego de Estrellas, Pedro tenía 15 triunfos y parecía estar en ruta hacia la cifra de 30, prohibida desde 1968, cuando Denny McLain se agigantó en la trinchera de los Tigres de Detroit.

Ahora Pedro tiene 9 triunfos pero es líder en efectividad con 1.44 y en ponches con 140… Con Wells acumulando 14 triunfos y disponiendo de un mejor respaldo hasta hoy en la colina de Toronto, será muy difícil para Pedro conseguir esa corona, pero si llega a 20 triunfos y asegura los títulos en carreras limpias y fusilados, su posibilidad de obtener un tercer Cy Young será muy viable, a menos que Wells gane 30 y estremezca al béisbol.

En el Clásico de media temporada del 99, Pedro lanzó dos innings, y cinco de los seis outs fueron por la vía del ponche, enloqueciendo a la multitud que llenó el viejo y crujiente Fenway Park de Boston.

Fue una faena macabra, casi draculesca… Los bateadores de la Liga Americana salían del cajón de bateo con sus cuellos sangrando por los mordiscos del “vampiro” dominicano.

Pedro disfrutó la grandiosidad del espectáculo trabajando a fondo en casa… Fue el pitcher ganador, y sus ponches consecutivos a Walker, Sosa y McGwire, dimensionaron correctamente su nivel de dominio y desvanecieron cualquier tipo de discusión sobre ¿Quién era el mejor pitcher de las Mayores?.

Ahí estaba Randy Johnson, listo para tirar el tercer episodio por la Liga Nacional, detrás de Curt Schilling, observando a Pedro, admirándolo.

Pedro insiste en hablar con el coach de pitcheo Joe Kerrigan y solicitar un permiso a la dirigencia del equipo y al manager Jimmy Williams… El francotirador derecho, será rehabilitado precisamente el día del Clásico, el próximo martes.

Los Medias Rojas, enfrascados en una trepidante batalla con los Yanquis y los Azulejos en el sector Este de la Liga Americana, necesitan lo mejor de Pedro para la segunda mitad de la temporada, y el manager Williams espera enviarlo a las brasas la noche del jueves 13 para enfrentarlo a los Mets en Fenway Park.

¡Qué importa el Juego de Estrellas para Williams y el Gerente General Dan Duquette!… Ellos quieren a Pedro tratando de ganar unos cuatro o cinco juegos en cada uno de los últimos tres meses de la temporada y no se sienten atraídos por arriesgar su brazo en un show.

“Cada pitcheada, puede ser la última”, advirtió Johnny Sain… Y el riesgo es el mismo aún pitcheando en un Juego de Estrellas, o quizás mayor si te llamas Pedro Martínez y provocas tanta expectación.   

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