- Abogados penalistas afirman
que sentencia del Juez Solís es
“viciada y peligrosa”
JANELYS CARRILLO [email protected]
La Procuraduría, la Contraloría, Rafael Córdoba Alvarez, la falta de medios, secretarios, en fin, el sistema, son los “culpables” que no se haya establecido cuerpo del delito, ni delincuencia de los procesados en el caso de los checazos, según alegó el juez suplente Segundo de Distrito del Crimen de Managua, Walter Solís.
El viernes pasado, el judicial sobreseyó definitivamente a los procesados Byron Jerez Solís y Jorge Solís Farias por el delito de fraude en perjuicio del Estado de la República de Nicaragua, pues según su sentencia, el de Daños al Estado no se ajusta a los hechos denunciados el 7 de junio por Rafael Córdoba Alvarez.
Ante los periodistas, el Juez Solís detalló que como la Contraloría no encontró presunciones de responsabilidad penal contra los incriminados; Córdoba Alvarez no probó el supuesto delito de daños al Estado, pues no volvió a dar la cara en los tribunales y el Procurador General de Justicia, Julio Centeno Gómez, dijo no sentirse ofendido, por lo que no le quedaba más que eximir de culpas a los ex funcionarios de gobierno.
¿Entonces algo está fallando aquí? se inquirió al judicial, quien respondió: “Es el sistema, es el sistema en que vivimos, el sistema en que estamos constituidos, en este caso la posición beligerante debía ser de la Procuraduría y (la institución) no lo fue”.
“Aquí la Procuraduría tenía que retomar todas esas diligencias, asumirlas y motivarlas para que la investigación se completara en todo su andamiaje, pero en este caso la Procuraduría no gestiona, no pide nada, (y) el juez no puede resolver todo”, señaló.
Por si fuera poco, Solís precisó que si él como autoridad judicial no impulsó una investigación del caso a fondo, fue porque si promovía diligencias de oficio, como lo manda la ley, las partes habrían dicho que tenía interés personal en el asunto. “Y yo no tengo ningún interés”, subrayó.
Estas diligencias habrían sido romper el sigilo bancario en MULTICAMBIOS, la Superintendencia de Bancos, BANPRO y PETRONIC, entre otros, que bajo orden judicial estarían obligadas a mostrar la documentación requerida para esclarecer las transacciones realizada por Jerez.
Al razonar su fallo, el juez suplente explicó que la denuncia interpuesta por Córdoba es irrelevante, inexistente e inadecuada.
PROCURADURÍA SIN COMENTARIOS
Asimismo, refiere que “tiene sobrada razón la defensa (de Jerez) al argumentar que si la Ley Orgánica de la Contraloría en su artículo 188 establece un procedimiento de Ley contra el funcionario que resulte sospechoso de responsabilidad penal, no puede permitirse otro medio para hacer nacer un proceso penal”.
El jueves de la semana pasada, Solís había dicho que el caso de los checazos no tenía nada de especial y lo instruiría como cualquier otro en el que no tiene reos detenidos, sin embargo, al día siguiente estaba dictando una sentencia que según los expertos en derecho está plagada de vicios.
Aunque en su oportunidad el órgano fiscalizador admitió que no pidió auxilio judicial para ir a fondo en el caso de los checazos porque supuestamente no está facultada para ello, en su resolución Solís admite que se limitó a leer el dictamen de la CGR que no arroja ninguna presunción de responsabilidad penal.
Consultado sobre si como autoridad judicial no estaba obligado a agotar todas las diligencias necesarias para determinar las cosas que no hizo la CGR y ver si había o no responsabilidad de los procesados, dijo: “La Procuraduría no dijo nada, el juez tampoco puede agarrar el asunto como personal”.
Finalmente el judicial justificó que si no estuvo presente en las declaraciones testificales de los tres ex empleados de la DGI fue porque eso quedaba a su discrecionalidad y además porque estaba ocupado en otras cosas. “No me voy a rasgar las vestiduras ni me iba a arrancar el pelo por ese caso”, aseguró.
Por su parte, la procuradora Carolina Vásquez se limitó a decir que si el Juez Solís dice que ella no impulsó las diligencias que estaba obligada a plantear, ella no podía decir otra cosa más que “el juicio ya terminó y los comentarios quedan de más”.