- Viuda de Pablo Leal Aguirre
dice que familia de Alejandro Carrión McDonough quiso “comprarla” con 100,000
córdobas, pero abogado
alega que la señora pidió
el dinero
JANELYS CARRILLO [email protected]
La muerte de Pablo Leal Aguirre ha desatado una historia de imputaciones y contraacusaciones con tintes sensacionales. Ayer la viuda de la víctima denunció que a través del abogado Carlos Loáisiga la familia del supuesto asesino quiso “comprarla” con cien mil córdobas para que retire la acusación judicial contra Alejandro Carrión McDonough.
El abogado Loáisiga admitió que efectivamente él sirvió de contacto entre la esposa de Carrión McDonough y doña Maura Gómez Ríos (viuda) y le entregó a ésta la suma arriba señalada, pero aseguró que lo hizo por petición de la doliente, ya que según le comentó, Dios le había hecho una revelación en la que le decía que buscara a un hombre alto y blanco para que resolviera su situación.
Por la mañana, el expediente del caso que se había radicado en el Juzgado Primero de Distrito del Crimen apareció sorpresivamente en el Juzgado Segundo de Distrito del Crimen de Managua, donde en sendos escritos uno de los abogados recusaba a la jueza suplente y la viuda de Leal consignaba su renuncia a la acción penal, es decir, desistía de seguir acusando a Carrión McDonough. Asimismo, cambiaba de abogado y nombraba a otro.
En el escrito, doña Maura asegura que la muerte de Pablo Leal ocurrió “por obra de la fatalidad” y en ese sentido planteaba que no se siente ofendida por el acusado, razón por la cual pedía al juez que archivara el caso.
Pero ayer, la viuda de Leal declaró que jamás renunció al juicio y explicó que lo que sucedió fue que después de varias visitas en las que la instaba a desistir del juicio contra Carrión McDonough, hace tres días el abogado Loáisiga le entregó la suma de cien mil córdobas.
Asimismo, le regaló un vehículo Niva, diciéndole inicialmente que esto estaba ocurriendo porque Dios lo había iluminado y él tenía una bendición para ella. No obstante, señaló que Loáisiga jamás le mencionó el nombre de Alejandro Carrión McDonough.
Según la señora viuda de Leal, ella tomó el dinero y el vehículo que se llevó para su casa en la comunidad La Francia, pero al día siguiente la familia del difunto le recriminó el hecho de haber negociado la sangre de su deudo, hecho que ella negó rotundamente.
Sin embargo, al día siguiente ella habría reclamado a Loáisiga, pero éste le dijo que ella había firmado y que en todo caso ella aceptó el dinero que le entregó la familia de Carrión.
Por su parte, Loáisiga asegura que fue Maura quien lo buscó y le aseguró que el Señor (Dios) le había hecho una revelación en la que le decía que para resolver su situación ella tenía que acercarse a un hombre alto, blanco y por eso lo buscó a él.
Asimismo, admitió que sí le regaló el vehículo pero que lo hizo porque él y su esposa son muy generosos, ya que antes habían tenido amistad con la familia de Maura.
Loáisiga asegura que lo que existe en todo este asunto es un conflicto de intereses entre las familias Gómez Ríos (la de Maura) y Leal Aguirre, pues la familia de Maura la ha estado presionando para que no acepte una indemnización menor a los 100,000 dólares.
“Vino diciendo (Maura) que necesitaba tener garantizado el futuro de sus hijos… mis hermanos me están obligando a que yo no me vaya a mi ranchito para que nadie me toque y que yo no acepte la ayuda que la familia (de Carrión) me puede haber dado”, aseguró Loáisiga a LA PRENSA.
Según el abogado, doña Maura le dijo que ella quería resolver su problema de una vez y para siempre y que la justicia se la dejaba al Señor.