JUAN IGNACIO ROSALESEspecial para LA [email protected]
Jorge López Blas y Eric Valdez, dos miembros del Cuerpo de Seguridad Física (CPF) del supermercado Palí de Masaya, fueron sobreseídos por la jueza Marta Jeannette Sandino de los cargos de abuso deshonesto y usurpación de funciones.
Los dos fueron acusados de manosear y tomarle huellas digitales a una menor que presuntamente se robaba unas bolsas de dulces.
Pese al fallo de la Jueza Sandino, Augusto César López González, padre de la menor, sigue asegurando que su hija fue manoseada por los dos CPF, “dejándole secuelas sicológicas a mi hija”,
López González denunció ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, que pese a que los autores confesaron el hecho, ambos se encuentran en libertad.
El pasado 20 de mayo la menor fue a comprar una bolsa de “meneítos” a eso de las cinco de la tarde y cuando ella pagaba en caja fue detenida y llevada al segundo piso por el CPF Jorge Blas.
López González agregó que “Blas la llevó a un cuarto del segundo piso, donde Eric Valdez le subió la blusa, le manoseó sus pechos, sus piernas y hasta le desabrochó el short que andaba”.
Anielka Pacheco, abogada del área legal del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) dijo que “la judicial dictó una sentencia contraria a lo que establece el código penal en su artículo 200 y sobreseyó definitivamente a los procesados del delito de abuso deshonesto “.
También dijo la licenciada Pacheco que la jueza Sandino sobreseyó a los procesados del delito de usurpación de funciones y remitió el caso al juzgado local del crimen.
Clarisa Arias, madre de la joven, subrayó que “como somos pobres nos están marginando de la justicia, no estamos conforme con la decisión de la jueza. Aquí no hay justicia para los pobres, sólo para la gente adinerada”.
Según el CENIDH, los únicos que pueden tomar huellas digitales a civiles es la Policía y hacer lo contrario constituye una violación a los derechos humanos.