- Manipulación genética con semillas nacionales podría ser comercializada a
conveniencia de foráneos
LESLIE NICOLAS [email protected]
La Ley de Protección para las Obtenciones Vegetales, aprobada a inicios de este año, podría poner en riesgo en un futuro no muy lejano la utilización de semillas criollas por los pequeños y medianos productores nicaragüenses.
Esta ley entró en vigencia en marzo de este año y surge de un convenio bilateral firmado entre Estados Unidos y Nicaragua en 1998.
La ley establece las normas para la protección de los derechos de las personas naturales o jurídicas que, ya sea por medios naturales o manipulación genética, hayan creado o descubierto una nueva variedad vegetal.
Magda Lanuza, del Centro Humboldt, organismo dedicado a estudios ambientales, señala que existen muchos sectores de la sociedad que están preocupados por el hecho de que se estén “comprometiendo los recursos naturales” de Nicaragua mediante una ley de derechos de propiedad que otorga derechos a los obtentores (persona que ha descubierto una nueva variedad) de semillas.
Para Lanuza, esta ley está fuera de la realidad nicaragüense, pues este tipo de leyes se aplica en países industrializados en donde no existen pequeños productores con una situación económica como la de Nicaragua y con niveles de educación tan bajos como los que hay en el país.
“En nuestro país son los pequeños productores los que manejan la mayor parte de semillas cultivables y que en su mayoría son semillas criollas, pero el productor nicaragüense no tiene ni la cultura, ni la posibilidad económica, para registrar las semillas que utiliza para la siembra”.
Por otro lado, explicó si bien es cierto en esto hay un avance científico, pero en cuestiones de seguridad alimentaria es un impacto negativo, puesto que son productos genéticamente manipulados y que la ciencia hasta ahora debe utilizar los principios de precaución.
En Nicaragua no se sabe qué tipo de semillas están hasta la fecha patentadas, de igual forma no existen los laboratorios requeridos para certificar las semillas.
Explicó que Nicaragua es un potencial para producir semillas lo que podría convertirse en un atractivo para muchos transnacionales que deseen venir a comprar o patentizar semillas, inclusive, criollas y llevárselas del país.
Samson Tsou, director general del Centro Asiático de Estudios y Desarrollo Vegetal de Taiwan, al respecto dijo que siempre se corre el riesgo de que materiales mejorados, que en muchos de los casos son regalados a pequeños productores, sean comercializados por algunos Gobiernos en vez de ser donados a los productores mismos.
Es por tal motivo que cuando se otorgan los materiales no se dan en exclusividad a una institución, sino que el derecho de utilización está dividido en varias entidades para evitar se comercialicen o mal utilicen.
Tsou dijo que con este tipo de materiales transgénicos no todo está dicho, pero científicamente cuando un material se sabe que es nocivo para la salud se saca del mercado o se prohíbe su circulación, explicó.
Fomentan la industria semillera
Por otro lado, la Universidad Agraria (UNA) en coordinación con el Programa de Mejoramiento de Semillas (PROMESA) ha organizado una especialización en mercadeo y tecnología de semilla, la que tiene el fin de dotar a los participantes de elementos técnicos que permitan impulsar la industria de semillas a nivel nacional.
Dennis Salazar, decano de la facultad de Agronomía de la UNA, indicó que “se parte del principio que una buena semilla desde el punto de vista genético con un tratamiento, fitosanitario con buen manejo garantiza buenos rendimientos”.
Explicó que los productores nicaragüenses actualmente “carecen de semilla de buena calidad”.
Afirmó el hecho de que Nicaragua cuenta con un potencial para producir alimentos y añadió que además carece de una estrategia que permita aprovechar los privilegios agroecológicos con que cuenta el país.
Salazar dijo que en este sentido la UNA tratará de dar los elementos técnicos en cuanto al manejo de la semilla.
Entre las diferentes especializaciones de la UNA está el dotar de conocimientos de mercadeos, organización de proyecto y en comercio internacional a estudiantes que se están especializando en tecnología para la producción de semillas.
“El objetivo es pensar en gran escala para producir semillas para que Nicaragua sirva de proveedor de semilla de buena calidad al resto de países del área”. Anunció que parte de esta especialización es la que inició el 22 de junio pasado que finaliza en el mes de diciembre próximo.