- “Me han montado varias jugadas para desprestigiarme, y lograr
que no tenga derecho a la propiedad de mi difunta esposa Milinaris,
pero no han tenido éxito porque
cada vez que las organizan se
les cae, porque la justicia
sobresale”, dijo Winston Umaña
JUAN [email protected]
El señor Winston Umaña denunció en LA PRENSA que varias personas lo han querido involucrar en delitos criminales para tratar de desprestigiarlo, a raíz de que entabló una querella judicial por una propiedad en la comarca El Capulín Número Dos, que heredó de su esposa.
El denunciante dijo que “hay personas interesadas” en la propiedad que dejó doña Milinares Áreas de Umaña y desean el inmueble para ellas, pero según la ley le corresponde al cónyuge (viudo) quedarse con la propiedad.
Umaña dijo que esas personas “han montado varias jugadas para desprestigiarme pero no han tenido éxito porque cada vez que las organizan se les cae porque la justicia sobresale”, dijo.
Umaña explicó que él era el esposo de doña Milinaris y convivía con ella hasta al momento de su fallecimiento.
Según el afectado, algunas personas cercanas a la fallecida quieren la herencia de su esposa sólo para ellas, y es precisamente la propiedad ubicada en la Comarca El Capulín Número 2. La finca del matrimonio Umaña-Areas está ubicada en el kilómetro 38 de la carretera Managua – Granada.
Umaña manifestó que “estas personas se han propuesto despojarme de mi finca y se han dado a la tarea de desprestigiarme moralmente ante mi comunidad”.
El afectado explicó que en sus tiempos libres él se dedica al hipismo y en su finca tiene varios corceles “y esto es otra de las molestias de las personas que reclaman la finca para ellas e indirectamente están involucrando en el problema a algunas personas que trabajan en prestigiadas instituciones”.
Recordó que el pasado once de junio en las fiestas de Masatepe, él participó junto a varios hermanos en la hípica en honor a las festividades patronales de esa ciudad.
Pero entre el camino de San José Monte Redondo y San Marcos, cuando montaba su caballo junto a uno de sus hermanos llegaron varios policías y les ordenaron que se bajaran de sus cabalgaduras, pero como no acataron la orden hubo un forcejeo entre los uniformados y los hermanos Umaña.
“No nos bajamos porque eran nuestros caballos y porque tampoco habíamos realizado ningún delito”, aclaró Umaña.
“Esta nueva trama no prosperó. A los policías les informaron que nosotros habíamos quebrado los focos de una ambulancia de la Cruz Roja y eso era falso. Entonces regresaron los policías supuestamente a detenernos pero era sólo una información equivocada muy peligrosa que perseguía que entráramos en discusión con los uniformados”, explicó el quejoso.
“Nuestra palabra como familia honrada y honesta ante las autoridades fue corroborada por varias personas que nos conocen, pero insistieron en detenernos y no pudieron con nosotros. Después todo se aclaró, y por voluntad y solidaridad con la benemérita institución me hice cargo de poner las luces a la ambulancia, pero fue, como repito un nuevo montaje”, denunció Umaña.