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ESTELI.– Muchos jóvenes no quieren ni recordar lo que pasó en la década de los ’80 en Nicaragua. Otros en cambio son aventureros y les atrae la vida militar, sobre todo después de pasar por la Academia.
El Primer Comando Militar está convocando a los jóvenes comprendidos entre los 18 y 28 años de edad a integrar las filas del Ejército a través del Servicio Militar Voluntario, firmando un contrato por un año.
Según el teniente coronel, Víctor Membreño Morales, jefe del Estado Mayor del Primer Comando Regional del Ejército, a los 150 jóvenes que se integren les garantizarán un salario de 660 córdobas, medicina, ropa, calzado y alimentación.
El joven Oscar Danilo Castillo Martínez, de 18 años, expresó que “al Servicio Militar Voluntario no me voy ni loco, por 600 córdobas no voy a dar la vida a la montaña, yo me voy al Servicio Militar Voluntario solamente que me manden a la Academia Militar de Managua, porque en Condega dan mala comida y el almuerzo casi lo dan a las cinco de la tarde porque hay que hacer una gran fila”.
Sin embargo, dijo que “me gustaría integrarme al Ejército, pero que cuando salga de la Academia Militar me den el grado de teniente, no para estar asoleándome en el monte, sino estar en una oficina con un radio de comunicación, un celular y aire acondicionado”.
A este joven ni siquiera le gusta mojarse con la lluvia, mucho menos ir al Servicio Militar. “Yo no estoy dispuesto a andar aguantando lluvia, hambre y piquetes de zancudos, además me puede salir uno del FROC o del FUAC, esos majes son criminales, me pelan vivo”, dice.
En tanto Allan Omar Aguilera (18 años), manifestó que “yo me iría solamente que me esté muriendo de hambre y no hubiera trabajo. Me he dado cuenta que hace algunos años eran tendaladas de muertos que traían aquí a Estelí, cuando prestaban el Servicio Militar”.
“Bajo ninguna forma yo me iría al Servicio Militar Voluntario, porque a los soldados los ponen a lustrar los zapatos de los jefes y a los demás los mandaban como presos a recoger basura a las calles, parques y colegios”, asegura.
Indicó que “tengo un amigo que es de mi barrio que está en el Ejército y camina palmado y él dice que es que en el Ejército hasta que les da la gana a los jefes les pagan, además cuando mi amigo se libretea y regresa a la base de Condega lo echan preso y lo mandan a recoger piedras durante 15 días, como esclavo, y yo no quiero pasar lo mismo que a él le sucede”.
Faritch Eduardo Ruiz Melgara (19 años), opina que a él le gustaría integrarse al Servicio Militar Voluntario, pero para ser entrenado en la Academia Militar de Managua, porque en la base de Condega “es charrula (feo, desagradable) y dan un puñito de frijoles, un cuarto de una tortilla y desde que llegan lo ponen solamente a hacer posta”.
Dice que él tiene un amigo que se integró al Ejército y se vino a los tres días, caminando de noche 35 kms. llegó muerto de hambre a su casa en Estelí, y no quiere pasar la misma experiencia en la base de Condega.
“A mí me gusta más la Policía, porque es más tuani (bonito) y además andaría en la ciudad y no aguantando lluvia ni zancudos, además miro todos los días a mi chavala”, opinó.
Todos los entrevistados coinciden que ellos se integran al Ejército, siempre y cuando los lleven a preparar a la Academia de Managua, porque allí les preparan como paracaidistas, copilotos, infante de marina, cadetes y otras especialidades, además creen que tienen opciones a estudiar otras carreras como computación, ingeniería o mecánica.
Sobre la convocatoria el párroco de la Catedral de Estelí, Padre Wéster López, dijo desconocer dicha convocatoria, “porque no ha leído periódicos ni escuchado radio, pero me imagino que habrá mucha gente que acudirá por el desempleo que existe”, expresó.