Despale afecta cuenca del Río Grande

Durante el invierno las comunidades San Gregorio y San Antonio quedaban aisladas, ahora los campos se encuentran despalados y el Río Grande secándose EUCLIDES CERDA CALEROEspecial para LA [email protected] DIRIAMBA.- En los últimos 50 años la deforestación se aceleró en las 34 mil hectáreas de la subcuenca del Río Grande de Carazo, lo que ha […]

  • Durante el invierno las
    comunidades San Gregorio y San Antonio quedaban aisladas, ahora los campos se encuentran despalados y el Río Grande secándose

EUCLIDES CERDA CALEROEspecial para LA [email protected]

DIRIAMBA.- En los últimos 50 años la deforestación se aceleró en las 34 mil hectáreas de la subcuenca del Río Grande de Carazo, lo que ha incidido sensiblemente de manera negativa en la flora y fauna del departamento, según estudios realizados por el Programa Socioambiental y Desarrollo Forestal, (POSAF), con sede en la ciudad de Diriamba.

El ingeniero Fidel Lanuza Palacios, coordinador del Programa POSAF- Carazo, dijo que en el departamento, sobre todo, en las riberas del Río Grande las tierras se encuentran en un 50 por ciento totalmente peladas y el otro 50 por ciento aún conserva árboles.

El estudio también revela que es notoria la extrema pobreza en la población campesina asentadas en las riberas del río, que para poder sobrevivir se dedican a la pesca de camarones, envenenando las aguas y ocasionan el despale de los pocos bosques que aún quedan de reserva en el departamento.

Por tal razón, el Río Grande, poco a poco se muere a causa de esos factores. También la situación climatológica en los últimos años no ha favorecido a los pequeños productores beneficiados por el POSAF, pues sus cultivos de granos básicos fueron arrasados por los efectos de la sequía ocasionado por el fenómeno de El Niño y La Niña, así como por el huracán Mitch.

El POSAF, encabezado por el ingeniero Lanuza, en la búsqueda de un mejor nivel de vida de la población rural de varios municipios de Carazo, ha desarrollado proyectos en beneficios de pequeños productores, como la reactivación en los últimos meses de 105 kilómetros de caminos que estaban parcialmente y totalmente destruidos.

En Diriamba, en las comunidades de San Gregorio y San Antonio de Abajo, durante cada época de invierno, quedaban aislados unos 10,000 campesinos a causa de que las fuertes corrientes pluviales destruían los caminos de penetración, también principales vías de acceso para sacar la producción agrícola.

La población rural beneficiada con la reactivación de los caminos troncales son de los municipios de Diriamba, Dolores, Jinotepe, Santa Teresa y La Conquista, concluyó diciendo el ingeniero Fidel Lanuza, coordinador del POSAF en Carazo.   

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