Mercado granadino a punto de colapsar

El edificio tiene más de cien años de uso y la Alcaldía se prepara para construir uno nuevo Pero los comerciantes se niegan a abandonar el local y lo que hay en sus cercanías PEDRO J. VINDELL [email protected] GRANADA.—- El Mercado de esta ciudad se ha convertido en una bomba de tiempo, por cuanto es […]

  • El edificio tiene más de cien años de uso y la Alcaldía se prepara para construir uno nuevo
  • Pero los comerciantes se niegan a abandonar el local y lo que hay en sus cercanías

PEDRO J. VINDELL [email protected]

GRANADA.—- El Mercado de esta ciudad se ha convertido en una bomba de tiempo, por cuanto es un edificio antiguo con más de 100 años de construcción y podría colapsar en cualquier momento, señaló la alcaldesa de esta ciudad, Tatiana de Chamorro

La funcionaria señaló que su gestión municipal pretende dejar encaminada la construcción de un nuevo mercado que tendría aproximadamente un costo de 3 millones de dólares y cuyo diseño fue elaborado por el arquitecto Eduardo Chamorro Coronel.

“A través del gobierno central vamos a gestionar un préstamo a quince años de plazo con la banca privada y el BCIE, también promoveremos que se forme una empresa mixta integrada por empresarios granadinos, los propios comerciantes del actual mercado y la Alcaldía Municipal, para que se encargue de la obra, acotó.

“Esta es una de las prioridades desde el punto de vista social y económico, pues la actual estructura física podría colapsar, por lo cual necesita una pronta restauración que se hará con financiamiento de la Cooperación Española Internacional para convertirla en un centro turístico en donde también haya expoventa de artesanías y hasta un teatro para presentaciones artísticas, desde luego con sus nuevos servicios sanitarios y otras condiciones”, indicó.

EXISTE MUCHO DESORDEN

La jefa de la comuna granadina reconoció que existe desorden en ese mercado, lo que también aceptó el administrador del mismo señor Danilo Mora de la Rocha, quien asegura que se ha venido haciendo lo que se puede para mejorarlo, incluso se intentó cerrar el tránsito vehicular de la calle de donde fue Macosa (Materiales de Construcción S.A.) hacia el lago, pero los comerciantes se opusieron argumentando que serían afectados en sus ventas, aunque se logró regular los tramos despejando a los lados la vía de acceso.

Los caramancheles y ventas en los alrededores han aumentando, ahora están por la parte Este hasta una cuadra y media al sur y dan la vuelta hacia la terminal de autobuses a Nandaime, Niquinohomo, Jinotepe, y Los Pueblos. Los pequeños y medianos comerciantes de frutas, verduras, granos básicos y otros productos básicos pagan desde un córdoba hasta cinco o más, dependiendo de los canastos que pongan a lo largo de la calle, declararon María Cano y Josefa Sevilla que vienen desde una de las comarcas de Diriomo a vender.

“De aquí no nos van a quitar, mientras no exista donde otra alternativa donde trasladarnos, con este trabajo nos ganamos la comida de nuestras familias y para eso pagamos el impuesto de piso, o sea por el simple hecho de ocupar la calle”, explicaron las comerciantes.

Sin embargo, las calles de los alrededores del mercado se han convertido en verdaderos vericuetos por donde apenas si se puede dar paso. Un grave problema es el que representa la avenida oeste del antiguo local, que es de doble vía, la Policía con la Comisión de Transporte Municipal no han podido incidir en este asunto ni ordenar el tránsito de automotores de servicio colectivo o particular.

Por otro lado la insalubridad de los alrededores es notoria, abunda la basura y las aguas pestilentes. El barrido lo hacen los trabajadores municipales hasta que los comerciantes se marchan en horas de la tarde, pero siempre es lo mismo, no es completo y la fetidez allí se siente.

Los esfuerzos para asear el local coordinándolo con la representación de los comerciantes no han tenido mucho éxitos, aunque existen recipientes para la basura, la misma siempre se mira en ese lugar, sobre todo en la parte exterior.

EL IMPUESTO DEL PISO

Otra medida para evitar la aglomeración en el mercado, advierte el administrador Mora de la Rocha, es que se podrían evacuar a los comerciantes que están ubicados en la calle del comercio desde donde fue la farmacia Vado hacia el sur, pero ellos manifiestan que no se quitarán de las aceras si no les dan alternativas.

Las aceras de ese sector que tiene más de una cuadra, son ocupadas por relojeros, trucheros con venta de suntuarios y otros que están por todos lados y que también pagan el impuesto que se conoce como “del piso”, por el lugar que ocupan.

YA SE COMPRO EL TERRENO

La alcaldesa Tatiana de Chamorro precisó que ya compraron el terreno donde se levantará el nuevo mercado, frente al asentamiento Nuevo Amanecer, o sea del minimercado Chico Tripa media cuadra al lago. Ya está pagado el 50 % del costo que es de 82 mil dólares, es un terreno de cinco manzanas y media, con la promesa del gobierno central de aportar la suma de dos millones de córdobas para iniciar los trabajos de construcción, comenzando por la nivelación, afirmó.

Pero para los planos se necesitan 20 mil dólares. Se deben presentar a las instancias correspondientes para conseguir financiamiento, dijo la alcaldesa.

El moderno edificio tendrá su área de estacionamiento para vehículos de transporte urbano e interurbano, será amplio y con todas las condiciones higiénico-sanitarias para comerciantes y usuarios.   

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