- Durante la festividad habrá
un campeonato de trompos, realizado el 22 y 23 de junio en la calle principal, el primer lugar será premiado
con 500 córdobas
Anibal GallegosEspecial para LA [email protected]
SAN JUAN DE ORIENTE.- Este bucólico pueblo, situado sobre la feraz meseta de Catarina, estará celebrando el próximo 24 de junio la 384 edición de sus fiestas patronales, las que, por cierto, son las más antiguas de todas las que se celebran en Nicaragua.
Como ya es tradición, en estas festividades en honor a San Juan Bautista participan promesantes y romeros llegados de diversos pueblos cercanos, pero el más original de todos los evento sen esta ocasión será la celebración de un campeonato de trompos que se verificará el 22 y 26 de junio en la calle principal de la localidad.
Se sabe que en este campeonato participarán niños y jóvenes bailadores de trompo de todo el país que se disputarán un primer premio de 500 córdobas, un segundo de 250 y al ganador del tercer lugar se le adjudicará una beca para que pueda estudiar en el Instituto Latinoamericano que funciona en el barrio Buena Vista de esta localidad.
Para el éxito de este evento hasta ayer ya se contaba con la ayuda de Enrique Zamora, Nicarao Lake Resort, Alcaldía Municipal, Fundación Mejía Godoy, Ana Jiménez, Aníbal Gallegos Borgen, Felipe Gutiérrez, Roberto Pérez, Maura Torres, José Munguía y Julio Pavón.
TESTIMONIO Y TRADICION
Según don Aníbal Gallegos, un eterno enamorado de San Juan de Oriente, las fiestas patronales en honor de San Juan Bautista fueron iniciadas en 1616 por misioneros españoles que evangelizaban a los indígenas del Valle Namotiva, que en lengua indígena quiere decir “Pueblo antiguo y hermano”.
“Desde el principio -afirma don Aníbal-, las fiestas tuvieron sabor de mestizaje, sobre todo en el desenvolvimiento de los bailes y más en el de los “chinegros” con su yegüita entrometida.
“Antes esos bailes se hacían con música vernácula de chirimías, flautas y tambores que sólo los indígenas podían interpretar”.
Recuerda don Aníbal que los primeros pobladores de San Juan de Oriente, según la tradición oral, fueron los Potosme y los Nicoya que posiblemente llegaron en 1585 a este lugar cuando Namotiva comprendía los poblados de Diriomo, Niquinohomo, Nandasmo y Monimbó, pero el territorio se extendía más allá del lado oriental de la Laguna de Apoyo y limitaba con las tierras del cacique Diriangén.
“La imagen de nuestro santo patrono, los ornamentos y las campanas de la iglesia llegaron de España, estas últimas fueron fundidas en la provincia de La Concepción, y el San Juan fue esculpido en Barcelona de donde salió embarcado hacia el Puerto de la Posesión de Nicaragua”, afirma don Aníbal.
“Desde el Puerto de la Posesión los pobladores de San Juan Namotiva emprendieron una penosa caminata cargando a su patrono. Esa caminata duró varios meses hasta llegar a este pueblecito, donde procedieron a construir la iglesia que sería el hogar de San Juan Bautista.
”Se dice que los constructores del templo fueron don Juan de Bracamontes, originario de Peñarando, y Gervasio Gallegos, de Galicia, ambas provincias españolas”, concluye diciendo nuestro entrevistado.