EUCLIDES CERDA CALEROEspecial para LA PRENSA
JINOTEPE.– El joven campesino José Rogelio Rivera Martínez, de 20 años, originario de Popoyuapa, Rivas, fue detenido por las autoridades policiales de esa ciudad del sur, acusado de complicidad en la muerte del señor Esteban Zapata, a quien presuntamente su propia mujer le dio muerte al asestarle varios garrotazos en la cabeza y diferentes partes del cuerpo en una finca localizada en la comarca “El Capulín”, a orillas de la Carretera Panamericana.
El padre de José Rogelio, José Inés Rivera López, de 43 años, dijo que su hijo está detenido injustamente pues no tiene que ver nada en el delito. Fue la propia mujer de Zapata, Mariela Incer, quien dio muerte a su marido, luego de una fuerte discusión, dijo Rivera..
“Mi hijo nunca se imaginó que el señor Zapata estuviera muerto porque cuando él lo vio tendido en el piso, le preguntó a Mariela qué había hecho y fue cuando ella le dijo que le ayudara a subirlo a un vehículo pensando que la mujer lo trasladaría al hospital, porque en ese momento aún se le sentían las palpitaciones del corazón”.
Después que ayudó a Mariela a subir a su marido al vehículo, ésta le dijo que si alguien preguntaba sobre el hecho dijera que varios encapuchados armados de revólver que se presentaron en la casa lo asesinaron por defender a su mujer a la que intentaron violar.
“Ella se mostraba muy nerviosa y tenía en sus manos una carabina y exigió a mi hijo que le ayudara a montar a Esteban al vehículo y fue así que obedeció José Rogelio”, agregó.
Minutos después, la mujer impactó el vehículo contra un furgón donde pereció instantáneamente sobre la carretera La Virgen-Rivas exactamente en el sector de la Quinta San Ramón. Las investigaciones policiales confirmaron que el hombre no había muerto a causa del accidente, sino por mano criminal.
José Inés Rivera López pide a los Derechos Humanos le ayuden a su hijo a recobrar su libertad, porque además de ser inocente se encuentra con problemas en el corazón al extremo de sufrir de desmayos.