El General retirado Humberto Ortega Saavedra fungió como “jefe de campaña en la sombra” durante las elcciones de 1996.

Elecciones igual a campaña militar

Define rol que deben jugar el Candidato y el Comando Electoral ROBERTO FONSECA L. Para las elecciones de 1996, el General retirado Humberto Ortega Saavedra fungió como “jefe de campaña en la sombra”. El público se llamaba Alvaro Fiallos. El general Ortega, además de aportar dinero, información de inteligencia, interpretación de encuestas, y asesores externos […]

  • Define rol que deben jugar el Candidato y el Comando Electoral

ROBERTO FONSECA L.

Para las elecciones de 1996, el General retirado Humberto Ortega Saavedra fungió como “jefe de campaña en la sombra”. El público se llamaba Alvaro Fiallos.

El general Ortega, además de aportar dinero, información de inteligencia, interpretación de encuestas, y asesores externos de imagen, se dio a la tarea de redactar la “estrategia” que regiría las elecciones, en un documento que tituló “Apuntes para una campaña”.

El principio básico del mismo es que una campaña electoral se asemeja a una operación militar, y por ende, debe organizarse como tal para garantizar su éxito. Estas reflexiones iban acompañadas de citas de Confucio y de autor anónimo Tsun Tzu, del texto “El arte de la guerra”.

“Humberto (Ortega) siempre estuvo presente (en la campaña electoral del 96), con su capacidad de análisis y su capacidad de adaptación a situaciones que se presentaban”, dijo Alvaro Fiallos, quien públicamente fungía como Jefe de Campaña en las elecciones pasadas.

“Es una persona de grandes habilidades para estas cosas, sus apreciaciones y la información (de inteligencia) que manejaba, siempre sirvieron de mucho. Es una persona bien informada sobre las actividades del adversario y aportaba sugerencias para adaptar la estrategia electoral”, agregó.

A continuación, un extracto de la concepción del General Ortega, respecto a la batalla electoral, registrado en el texto “Apuntes para una campaña”.

“Se nos antoja pensar que una campaña política sólo es comparable a una invasión militar. Tomemos como ejemplo el Día D, la invasión más grande jamás hecha por el ser humano hasta la Guerra del Golfo”.

Como dijo Churchill: “Su éxito significaba el principio del fin, su fracaso el fin del principio”.

Debido a la importancia que esta invasión tenía para el triunfo de la guerra, todos los esfuerzos aliados se concentraron en el éxito de ésta bajo el mando de un Comando aliado, que fue el único responsable de tomar las decisiones, ya fueran éstas cruciales o triviales, incluyendo el mismo día de la invasión. Todas las variables se estudian cuidadosamente. Cada unidad, brigada, comando, cumplió su función. Y el éxito de la invasión fue que se dejó a la suerte la menor de las opciones.

Los recursos, su administración, la sorpresa, las acciones diversionistas, la escogencia de las playas de ataque, el diseño del equipo especial para la invasión (DUCKS), todo se ejecutó bajo la verticalidad de un mando supremo, bajo un único plan, con una precisión tal que logró que el Día D, fuera el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial.

La impecabilidad en la ejecución de la invasión, impidió que los errores, hubieran conducido a la historia en caminos diferentes.

Una campaña política debe ser así, el partido a través de su organización, propaganda, signos externos, maniobras diversionistas, publicidad, etc. deberá dedicar todos estos recursos y esfuerzos a invadir con votos los centros electorales el día de las elecciones y así cambiar el curso de la historia política del país.

Si algo falla y esos votos no llegan a las urnas por cualquier razón (falta de transporte, descoordinación, sabotaje de los contrarios, etc.) al centro electoral antes del cierre de la mesa electoral, hará la diferencia entre el triunfo o la derrota.

PROPAGANDA BLANCA
Parte esencial de las labores del partido es la propaganda favorable, producir el mayor número de información que pueda ser publicada y generada como información no dirigida.

Obviamente esta información debe ir encajada dentro de las líneas aprobadas por el Comando General de Campaña.

Se deben aprobar todos los espacios posibles en los medios.

Cortejar a los periodistas tanto simpatizantes como contrarios, conquistarlos, ya sea para que saquen información favorable o al menos neutralizarlos.

PROGRAMAS DE TV Y RADIO
Se han consolidado varios programas de televisión y de radio, en los cuales se tratan diversos temas políticos. Estos programas tienen preguntas al público en donde éste expresa sus opiniones sobre los diferentes temas abordados.

A través del departamento de propaganda se debe articular un grupo de monitoreo de estos programas y, de acuerdo a los lineamientos aprobados, copar los programas con las preguntas que nos interesan hacer.

En esto se debe ser agresivo, ya que se cumplen tres objetivos muy importantes: 1.- Propaganda gratis, 2.- Sensación de fuerza, organización. 3.- Se ataca gratis en los medios a los otros candidatos.

Este programa debe llevarse con mucha sutileza para que se sienta natural y espontáneo.

Lo mismo hacerlo en programas de radio, deportivos etc., periódico (cartas, etc.).

La constancia y la disciplina deben ser los lemas de este equipo.

Este grupo de monitores debe ser bien instruido mediante un manual básico que permita neutralizar los ejes de ataque del adversario.

PROPAGANDA NEGRA
Es fundamental que se articule un grupo responsable de toda la propaganda negra. Especialmente en:

RUMORES
Se deben propagar mediante una cadena bien hecha y profesional. Al menos uno por semana.

Estos deben ser creíbles, favorecer a nuestro candidato o atacar al contrincante.

Su forma de propagación debe ser a través de agentes naturales en lugares naturales (mercados, paradas de buses, etc.).

ESCANDALOS
Es fundamental mantener a la defensiva a los adversarios. Se debe buscar hasta el último escándalo y hacerlo estallar en los medios más idóneos.

Estos escándalos deben ser denunciados por agentes extraños al aparato electoral, que le den credibilidad y dinámica propia al escándalo.

OTROS
Utilizar todo tipo de propaganda negra como panfletos apócrifos, en donde los candidatos contrarios digan cosas inconvenientes para ellos etc. caricaturas etc.

Es importante que todas las sugerencias anteriores nunca sean ligadas al aparato y sean operadas por terceras personas para no sufrir efectos negativos.

CANDIDATO
El candidato es el comandante supremo de la invasión. El ha recibido el mandato del partido para conducir la campaña y la mayoría de los electores, votarán o dejarán de hacerlo por la imagen que él proyecte. El partido debe servir de apoyo al candidato.

COMANDO DE CAMPAÑA
El candidato debe nombrar cuanto antes a su comando de campaña (su estado mayor), en donde se coordinarán los diversos ejes de la campaña a través de un jefe, quien articulará todos los flancos de ataque, partido, mensaje, propaganda, imagen, etc., con el único objetivo que esta maquinaria trabaje perfectamente un solo día: EL DIA DE LAS ELECCIONES  

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