CAROL MUNGUIA – Corresponsal
CHINANDEGA.— Impulsar políticas de cobro más agresivas y reducir el número de empleados de la Municipalidad de Chinandega, es parte de la propuesta que una comisión económica llevará al seno del Consejo Municipal de la ciudad.
El señor Adolfo Estrada, dirigente sindical de los empleados de la Alcaldía, confirmó que durante cuatro quincenas no se ha cancelado el salario para los 500 empleados municipales, y en este período los trabajadores pasaron por muchas dificultades en sus hogares, porque no pudieron honrar los pagos de los servicios básicos, cuotas del colegio, o adquirir productos de la dieta familiar.
El alcalde Rodolfo Gríos Herrera dijo que más que la presión de los trabajadores, ha sentido las acusaciones de los grupos electores que sin tener conocimiento de causa, exponen públicamente que la alcaldía está en quiebra y que hay un déficit en las operaciones financieras, producto de robos y financiamientos de la campaña al Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
“La verdad es otra. A las municipalidades nos cercenaron el impuesto de cascada, que conocemos como el del dos por ciento, y por esa razón Chinandega que recibía 24 millones, hoy recibe 12 y en el año 2001 se reducirá aún más y el fin es que no le quede nada”, detalló Gríos.
La situación es similar a la que ocurre en el resto de municipios del país. Jinotega no pagó a tiempo su aguinaldo, Matagalpa y León se declararon en quiebra por la reducción de este impuesto, admitió Gríos, que advirtió que las alcaldías se sostendrán con el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), pero en este momento su captación es muy pobre.
“No hay cultura de pago. A eso le agregamos que hay muchos desempleados y pobres”, dijo Gríos, quien a pesar de la crisis no registra huelga por pago de salarios, sino que más bien es cuestionado por los candidatos a alcaldes y por un sector de la población.
Chinandega cuenta con 13,000 contribuyentes, de los cuales sólo 5,000 pagan impuestos de barrido de calles y tren de aseo. El resto, entre los que se cuentan empresas grandes y medianas, se negaron a cumplir con sus obligaciones y están en mora, perjudicando a la planilla municipal