EDGARD RODRIGUEZ C.
La desenfrenada carrera que lo sacó del anonimato y que parecía empujar decididamente hacia el estrellato al esforzado artillero pinolero Justo Rivas, se ha detenido inesperadamente.
El patrullero de los Bravos de Macon ha caído en barrena mientras su promedio se encoge hasta 303 puntos, en el bajón de voltaje más severo en la actual temporada para este bateador, que hace unos pocos días, dio la impresión de ir incluso hacia los .400.
Aún con eso, Rivas ha sido el más constante cañonero nica en las menores este año. Persiste sobre 300 después de 241 turnos, en los cuales ha conectado 73 hits, la máxima cifra entre los pinoleros. Ha anotado 33 carreras y empujado 26, con 16 dobles, 2 triples y 3 jonrones. Quizá lo esencial, es que hemos descubierto que Rivas importa mucho a los Bravos. Lo mantienen como jardinero derecho gracias a su potente brazo y de segundo en la alineación porque mezcla bastante bien tacto con poder, pese a que aún debe ajustarse. Sus 50 ponches son demasiados.
Entre los nicas, el que vuela más alto es Juan Muñoz, quien se fue de 4-2 la noche del jueves ante Round Rock (Houston) y mejoró su promedio hasta .354 en la temporada, con lo que se ubica como tercer mejor bateador de su liga Doble A.
Este diriambino ha conectado 62 hits en 175 turnos, con 28 anotadas y 21 impulsadas. Todo lo que ha hecho Muñoz es tremendo, si consideramos que hace unos meses su carrera estaba en peligro tras una complicada operación.
Oswaldo Mairena, que subió a la colina en relevo del cubano Adrián “Duquecito” Hernández, no estuvo afortunado. Sacó un out y admitió una carrera limpia, que le desmejoró su efectividad hasta 2.49 en la campaña.