- Directivos de distritos y barrios llegan a dejar carné y cartas de renuncias, pero nadie los recibe
- “¡Sentimos vergüenza de pertenecer a un partido cochino!”, gritaban en coro
HUMBERTO MEZA
Era un acto anunciado, del que ningún directivo del PLC quiso ser testigo. Al menos 200 líderes de distritos y barrios de Managua renunciaron masivamente al Partido Liberal Constitucionalista, con la presencia de apenas dos guardias de seguridad de la sede partidaria.
Los ex militantes del partido llegaron la tarde de este jueves, reclamando ser atendidos por el vicepresidente ejecutivo del PLC en Managua, Miguel Rosales, quien media hora antes había abandonado las oficinas del partido en una improvisada “evacuación” de los trabajadores por la seguridad privada del edificio.
“¡Salí Miguel Rosales. Salí a recibirnos!”, eran las consignas de los activistas, la mayoría de ellos provenientes de los distritos III y V de Managua.
“Venimos a renunciar, y si aquí no nos reciben es su problema, porque nos da vergüenza seguir siendo de un partido cochino como el PLC”, confirmaba Karla Madmud Hernández, vocal nacional de la Juventud lLiberal y directiva del Distrito II, entre consignas y gritos de otros dirigentes y algunos convencionales que reclamaban por la conducción de la actual administración liberal.
A inicios de mayo, un número similar de activistas del candidato liberal a la Alcaldía de Managua, Wilfredo Navarro, protestaron y renunciaron en las puertas del PLC, rompiendo affiches de campaña, lo que a juicio de algunos directivos obedeció a una actividad pagada por el disidente Eddy Gómez.
“Esta no es una situación similar. Nosotros no somos del bando de nadie, sino personas que hemos militado en el PLC desde que empezó la organización del partido, pero con todas las zanganadas no estamos de acuerdo porque no queremos ser cómplices”, argumentó Madmud.
FUE POR CULPA DE CHECAZOS
Según los líderes distritales, la renuncia masiva fue una respuesta a la reciente resolución de la Contraloría General de la República, por el sonado caso de los “checazos”, ordenados por el tesorero del partido y titular de la DGI, Byron Jerez.
“Creo que esa no debió haber sido la reacción del partido, porque ensucian al país. Esta vez venimos a renunciar nosotros, pero vienen más en toda la semana”, advirtieron.