ALINA LORIO L. – Ocotal
La ocurrencia del delito en el departamento de Nueva Segovia disminuyó en mayo, tanto en cantidad como en peligrosidad en relación a los ocurridos en el mes de abril, debido en parte –según la jefatura departamental de la Policía Nacional- a los resultados del Plan de Seguridad en el Campo ejecutado conjuntamente entre fuerzas policiales y del Ejército de Nicaragua en los municipios de Jícaro, Murra y Quilalí.
La información fue ratificada ayer por el Sub Comisionado Adolfo Marenco, jefe en funciones de la Policía Nacional en Nueva Segovia, quien detalló que en mayo registraron 155 delitos, de los cuales 76 fueron contra las personas, 70 contra la propiedad, tres relacionados con drogas y seis de otras familias.
Con relación al mes de abril los delitos registraron un descenso significativo de 15 casos, aproximadamente el 9 por ciento menos en mayo. En abril se registraron once delitos de alta peligrosidad, mientras que en mayo se reportan cinco, tres violaciones y dos robos con intimidación. En este período la Policía no reportó ni homicidios ni asesinatos.
Los municipios de Jícaro y Murra, en el área rural, están ubicados entre los primeros lugares en cuanto a la comisión de los delitos de alta peligrosidad, tales como asaltos a mano armada, robos con violencia, violaciones y otros delitos contra la propiedad como el abigeato. El Plan de Seguridad en el Campo logró en este mismo período desarticular alrededor de tres pequeñas bandas que operaban en la zona.
Sin embargo, las cifras de mayo mantienen en el primer lugar a los delitos contra las personas, específicamente las lesiones, que ascienden a 39 en todo el departamento, así como otros 35 que la policía los encasilla en “otros contra las personas” y que tienen que ver con las amenazas. En tanto, en el caso de los delitos contra la propiedad el hurto va a la cabeza con 34 denuncias específicamente de bicicletas y carteras.
Se ubica en el primer lugar de ocurrencia de delitos en mayo a la ciudad de Ocotal con 58 casos; seguida de Jalapa con 37 y Quilalí con 28 denuncias; municipios como Ciudad Antigua, Santa María y Macuelizo prácticamente no registran delitos “simplemente por que no hay presencia policial y la población no tiene el hábito de denunciar”, dijo finalmente el sub Comisionado Marenco.