Son los comportamientos morales universales requeridos por la naturaleza misma del ser humano, las que expresan el modo en el que la persona se debe situar de forma creativa, a la vez que armónica, en un orden metafísico que le supera y da sentido a su propia existencia.
vivencias
Las huellas del tiempo
El tiempo siguió sumando más canas, arrugas y menos energías, sin importar ideologías. A muchos de los que se fueron con la sirena se les agotó el sueño y han buscado refugio donde obligaron a marchar a sus retadores.
Entre el ganado y las vacas
El comandante Rigoberto no los menciona, pero muchas responsabilidades tienen los representantes políticos de los combatientes. Todos sin excepción los olvidaron y se dedicaron a buscar un hueso en el nuevo gobierno.
La ex pareja de Hollande publica un libro sobre su paso por el Elíseo
La periodista francesa Valérie Trierweiler publicará este 4 de agoston un libro sobre su vida en el Elíseo junto al presidente Franois Hollande, su compañero sentimental hasta el pasado enero, cuando un semanario sensacionalista reveló la supuesta relación sentimental del mandatario con la actriz Julie Gayet.
Homenaje a los padres
Las vivencias quedan grabadas en nuestros recuerdos. también en nuestras conductas y se ciñen con los valores que son los que le dan colorido a la vida y extensión a las convivencias y compartires con todo lo que vivimos.
“He vivido intensamente”
“Uno no puede ser un intelectual dentro de una burbuja y escribir cosas que no ha vivido y yo he vivido intensamente mis 67 años y 43 de carrera artística”, expresa satisfecho el cantautor Luis Enrique Mejía Godoy, quien vislumbra su futuro como un escritor comprometido con la palabra y las artes.
En especial
El próximo 24 de noviembre la intérprete de Born this Way será la estrella de un programa que girará en torno a su figura. En él no solo cantará temas de su repertorio, si no que se someterá a una entrevista conducida por Katie Curic, una periodista del canal donde se emitirá, la ABC.
Las vivencias de un fotógrafo
Era Uriel Molina, quien en aquel momento ni se imaginaba que el resto de su vida estaría unido a la fotografía. Poco después consiguió trabajo en el mismo estudio que lo mandaba a vender las fotos en el aeropuerto, el Estudio Carranza.