Resistiendo a la obsolescencia de los afectos

La única vía para la emancipación de esta lógica no es el retorno nostálgico, sino la articulación de una política de la permanencia donde la paciencia, el compromiso y el cuidado recíproco sean actos de subversión radical contra la tiranía de lo instantáneo… si no se lucha por la densidad de los afectos, ¿quién luchará por la densidad de nuestra propia vida?

Atención al suscriptor