Sobreviven de propinas

José María Rodríguez era de la Contra, mientras que Francisco Carranza peleaba en el Ejército Popular Sandinista. Hace muchos años se salvaron esas diferencias y hoy los unen dos grandes verdades: son lisiados de guerra y para sobrevivir trabajan en los parqueos del mercado Roberto Huembes.

Los vidrios más limpios del mundo

Junto con los limpiavidrios, los buhoneros, los malabaristas y los mendigos, esta humanidad asoleada, que busca exprimir algunos centavos de quienes surcan las calles, constituye un termómetro (una estadística viva) de nuestro estancamiento. En pocas ciudades del mundo se da este fenómeno. No ciertamente en las capitales de América Latina, aunque probablemente todavía ocurra en Calcuta. Antes tampoco ocurría aquí, al menos no en la escala de ahora. Mendigos en tiempo de Somoza los había, en forma aislada, en alguna que otra esquina. Pero esta avalancha, en la que en un semáforo se pueden contar docenas de compatriotas ofreciendo sus mercancías o extendiendo la mano, es un fenómeno relativamente nuevo. Y en aumento.

Atención al suscriptor