Perseo y la sabiduría en el ejercicio del poder

Un lector me pregunta si Perseo siguió el consejo de su padre, Zeus, quien antes de morir le recomendó que debía ejercer el poder con sabiduría. El amigo lector se refiere a la columna anterior en la cual comentando la película Furia de Titanes 2 expresé que para mí lo más importante del filme era esa recomendación.

El regreso de Perseo

Después de realizar sus grandes hazañas (matar a Medusa, convertir al gigante Atlas en una montaña, liberar a Andrómeda del monstruo marino que asolaba las costas de Filistia y derrotar a trescientos hombres armados que querían impedir su matrimonio con la bella princesa filistea), Perseo siguió su viaje, ahora acompañado por su flamante y bella esposa, de regreso a la isla de Serifos, donde debía entregar la cabeza de la gorgona Medusa al rey Polidecto.

Perseo y Medusa

Con la ayuda de Atenea (diosa de la sabiduría), Perseo obtuvo las sandalias voladoras y la hoz con cuchilla de filo diamantino que pertenecían a Hermes (el dios mensajero), así como el yelmo o casco que hacía invisible a quien se lo pusiera en la cabeza y la bolsa o alforja indestructible, los cuales eran propiedad de Hades (el dios del mundo de los muertos).

Perseo y el Kraken

La nueva película Furia de Titanes se parece —pero no es igual— a su primera versión, la de 1971. No digo que es mejor o peor, porque las comparaciones son enojosas y cada versión tiene sus propios méritos.

Perseo y Polidecto

Perseo, el héroe mítico griego que es el personaje central de la película Choque de Titanes , la cual se exhibe durante estos días en las salas de cine, salvó la vida después que, siendo un bebé, su abuelo, Acrisio, mandó que lo encerraran en un tonel junto a su madre, Dánae, y que lo arrojaran al mar para que ambos murieran de hambre o de sed, ahogados o devorados por las fieras marinas.

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