Una misión imposible

En resumen, el odio entre los palestinos y los judíos viene in crescendo en vez de lo contrario, por lo que la solución de dos Estados en el mismo territorio parece misión imposible.

Vivir es convivir

Nuestra convivencia no marcha bien porque alimentamos nuestros egoísmos y dejamos de pensar en el otro que solo nos acordamos de él para ver qué provecho le podemos sacar (Mt.5,40-41).

El amor a Dios y al prójimo van juntos

El cristiano que no ha aprendido este mandamiento básico, es un verdadero analfabeto en la fe. Por eso, San Juan nos dice: “Quien no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor” (1Jn.4,8).

Quien vive convive

Sólo nuestra capacidad de perdón nos dice hasta dónde somos capaces de saber convivir ya que el perdón nos hace libres.

El orgullo pierde, la humildad salva

El fariseísmo constituye siempre una amenaza para la sociedad, para uno mismo y, por consiguiente, para la comunidad cristiana. Una sociedad, una comunidad, una vida no puede subsistir: engañándose a sí misma y aparentando lo que no es.

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