Con la misma camisa blanca curtida y gastada, careto y cansado por el trabajo y el paso de los años, José Mejía Espinoza regresa a su patria con su Cristo en la mano y muchas ganas de reencontrarse con su familia.
Sábado 17 de octubre de 2026
Con la misma camisa blanca curtida y gastada, careto y cansado por el trabajo y el paso de los años, José Mejía Espinoza regresa a su patria con su Cristo en la mano y muchas ganas de reencontrarse con su familia.