¿Angustia por la mudanza?

Nadie sabe cómo reaccionarán los pequeños de la casa cuando se tome la decisión de mudarse, porque algunos se adaptan muy bien al cambio, pero otros pueden adquirir actitudes y manías, como chuparse el dedo, orinarse en la cama, pierden el apetito, se vuelven tímidos o agresivos.

La mudanza

Alguna vez se ha preguntado ¿cómo hacer que una mudanza no sea tan traumática para sus hijos?

ABC de la mudanza

Mudarse no es una tarea simple, afirma Lucía Mata en su artículo en decoracion.about.com. Ella agrega que debe empacar, mover todo y después volverlo a acomodar. Uno de los problemas más grandes es cómo se dañan los muebles y otros artículos frágiles. Pero hay ciertos trucos, que Mata comparte, que pueden ayudar a que esta tarea sea más fácil y segura.

¡Quiero irme a mi casa!

Los niños se sienten muy cómodos en el entorno que ya conocen y apropian ese espacio como suyo, pero cuando toca partir de ese lugar por diferentes motivos, la situación puede volverse “color de hormiga” y tenga por seguro que esa decisión puede provocarle a su hijo una crisis depresiva.

¡Nos fuimos!

Si para un adulto es estresante cambiar de residencia, tenga por seguro que para un niño es mucho más traumático, porque para él o ella su mundo se acaba cuando el entorno donde creció se viene abajo al momento de despedirse de sus amiguitos.

¿Mudanza?

Por estresante que pueda resultar un cambio de residencia para un adulto, la experiencia puede ser incluso más traumática para un niño, que puede no haber participado en el proceso de toma de decisiones y tal vez no entienda el por qué de dicho cambio.

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