El mago del norte

Isaiah Berlin fue un demócrata y un liberal, uno de esos raros intelectuales tolerantes, capaces de reconocer que sus propias convicciones podían ser erradas y acertadas las de sus adversarios ideológicos. Y la mejor prueba de ese espíritu abierto y sensible que contrastaba siempre sus ideas con la realidad a ver si las confirmaba o contradecía, la dio dedicando sus mayores empeños intelectuales a estudiar, no tanto a los filósofos y pensadores afines a la cultura de la libertad, como a sus más enconados enemigos, por ejemplo un Carlos Marx o un Joseph de Maistre, a los que dedicó ensayos admirables por su rigor y ponderación. Tenía la pasión del saber y, a quienes promovían las cosas que él detestaba, como el autoritarismo, el racismo, el dogmatismo y la violencia, antes que refutarlos, quería entenderlos, averiguar cómo y por qué habían llegado a defender causas y doctrinas que agravaban la injusticia, la barbarie y los sufrimientos humanos.

La magia de una sonrisa

Hay lugares a los que Santa Claus jamás llevará regalos. No se los llevó a Agustín Villagra al orfanato en el que vivió durante diez años y se sospecha que tampoco se los ha entregado a muchos niños que sobreviven en las calles de Managua. Sin embargo, hay un hombre que en esta temporada navideña quiere dar el regalo más grande: la esperanza.

¡De mago a poeta gay!

Daniel Radcliffe se prepara para interpretar al poeta gay Allen Ginsberg, que defendió la oposición hacia el militarismo, materialismo y represión sexual. Todo esto se podrá ver en la película

30 años en Hitchcock

Simplificar es necesario pero no hace justicia a los maestros. Treinta años después de su muerte, la sombra de Alfred Hitchcock no sólo es oronda y reconocible, sino también alargada, ya que la vigencia de su cine sigue inalterable por una complejidad que iba más allá de las magias del

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