El día que la guerra fría se acabó

¡Libertad. Libertad!, gritaban miles de alemanes a los pies del muro, que por más de 28 años los había separado de occidente. Llevaban semanas protestando, organizándose, hasta que aquel 9 de noviembre de 1989 vieron cómo sus esperanzas surgían de las cenizas que dejaban los pedazos del Muro de Berlín al ser derrumbado a golpe de mazos.

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