¿Para qué ahorrar?

El ahorro no es más que quitar una parte —sin menospreciar ninguna cantidad— de los ingresos que se destinan para el consumo y separarlos. Esto le ayudará a convertir en realidad una meta, ya sea de corto plazo, como comprar un electrodoméstico o tener un fondo para imprevistos; de mediano plazo, por ejemplo si quiere comprar un vehículo, pagar la prima de una vivienda o comprar un terreno; o de largo plazo, como es el retiro. En cualquiera de esos casos se propone una meta y el ahorro es el medio con el que la logrará.

Si no ahorra es porque no quiere

Pensará: “¿Pero cómo, si no me alcanza ni para la comida?”, o “tengo demasiados gastos y gano muy poco”… Pero esas solo son excusas, si no tiene ahorros es porque simplemente carece de voluntad.

¿Vivir con su salario? ¡Sí se puede!

Ajustarse a su salario suena difícil, lo sé. Todos hemos pasado por eso, pero si toma la decisión lo logrará. Aunque para ello le insistiré en la recomendación de la semana pasada: sea realista.

A sacar cuentas y hacer su presupuesto

Este es el principio de nuestra vida financiera, lo único que nos permitirá respirar con tranquilidad: el presupuesto personal. No es nada complicado, basta una libreta, lapicero, mucha sinceridad, pero sobre todo una gran dosis de realismo.

Dueños de carros indefensos

Las reformas a la Ley de Tránsito solo ha representado una carga impositiva para los dueños de carros que están indefensos ante estas disposiciones, dice especialista

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