Círculos concéntricos

Te despojan de lo que es tuyo y nadie puede quitarte, pero mientras tanto yo te doy mi país, mi casa es la tuya. Como en el evangelio según San Mateo “todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras, recibirá cien veces más”.

En permanente espera

Es fundamental garantizar la libertad de pensamiento, a fin de dar espacio a que cada cual pueda expresarse para acabar con la esclavitud moderna, que no es otra que la dominadora de un gentío, adiestrado en esparcir la confusión y en venderse a don dinero.

Sensación de miedo

Para empezar, no hay que tener recelo ante nada ni por nada, de todo se sale; del mismo modo de la pobreza y del destierro; si acaso, de lo que sí hay que tener miedo es del propio miedo, que es lo que nos resta vida y nos hunde en el desconsuelo.

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