Antes que nada, disculpas por una frase mal usada. En mi columna anterior hablé de “tener pantalones” como sinónimo de valentía. Sin embargo, pronto algunas lectoras me hicieron ver el error al atribuir la “valentía” a la condición de “hombre” (simbolizado por los pantalones), cuando en los últimos años las mujeres han demostrado estar en primera línea a la hora de reclamar sus derechos. Sirvan pues estas disculpas de homenaje a esas mujeres bravas, que salen a pecho abierto frente a los morteros, piedras y garrotes, frente a la intolerancia y el conformismo a recordarnos que el valor, también es, y a veces principalmente, cosa de “mujeres”.
Viernes 16 de octubre de 2026