Peligro inminente en casas de escombros

De puro milagro, Fanny, de un año, se salvó de la muerte. El techo de su casa se derrumbó y ella tuvo la suerte de que su abuela la llegó a traer justo minutos antes del suceso, cuenta ahora Francisca Leonor Duarte, madre de la niña y una de los más de 200 habitantes de los escombros de la capital, en el sector ubicado contiguo a las instalaciones de Correos de Nicaragua.

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