El Estado es el dictador

En realidad, los presos políticos —todos sin excepción— deberían ser dejados en libertad porque las acusaciones, procedimientos judiciales y condenas son nulos

¿El dictador nace o se hace?

Históricamente, se suele calificar a los dictadores como personas carismáticas, como si el carisma es la habilidad de hipnotizar y manipular a multitudes fanáticas o sin educación

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