Un granito de arena para niños diabéticos

Roderick Saborío Rocha tiene 7 años y está en segundo grado de primaria. Según su mamá, Emelda Rocha, desde hace dos años fue diagnósticado con diabetes. Además explicó que al pequeño diariamente se le inyecta insulina una vez por la mañana y otra por la noche, estas inyecciones son subcutaneas, es decir entre la piel, y generalmente se aplican en el ombligo. Sin embargo se trata en lo posible de que lleve una vida normal.

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