Violines

Informan de darse como un hecho la desaparición de Venezia, no es posible parar la subida de nivel del Adriático y no hay dinero que financie el proyecto para frenar su irreversible hundimiento

Cuento de David Ocón. Pedorrín

En su autobiografía Pelando la cebolla, el zumo de las primeras capas blancas traslúcidas que el escritor va desprendiendo, no le irrita sus queridos recuerdos de infancia, ni los ojos, ni el alma.

“Alexandra/Alejandría”

Inicio con el poema que dedico a vos y a Kavafis, para darle al relato el tono requerido. A veces las comparaciones son torpes pero si la escritura permite que los hombres parezcamos leones y volcanes, las mujeres pueden semejar ciudades, mas sería una pendejada asociarte geográficamente con la ciudad más culta y opulenta del mundo clásico, forzándome a aproximar escalas divergentes

Cuentos sin fin de un artista visual

Como si fuese hoy, recuerda su primer relato La culpa de las rosas, publicado en su libro De bien decir y de maldecir (2001) dedicado a Elena de Kazanläck, una búlgara menopáusica, deprimente y amargada, personaje que contrasta con el festivo Festival de las Rosas y su perfumería. Ahora va por su quinto libro Sherezade, come back.

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