Las personas con una dieta rica en alimentos como nueces, soya, aguacate, aceite de oliva y avena, reducen más el colesterol de las que tienen una dieta baja en grasas.
Colesterol
Dulce y rico veneno
Hay dos sabores que las personas que padecen enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos o que corren riesgo de desarrollarlas deben controlar especialmente: el graso, que caracteriza a los alimentos que contienen abundante colesterol y otros lípidos que se acumulan en las arterias, y el salado, el de aquellos productos ricos en sodio, un mineral que eleva la presión sanguínea.