Jefe de la OEA estudia invocar Carta Democrática por Venezuela

Una delegación de la oposición venezolana le entregó este jueves documentación sobre la «crisis política, social e institucional» que vive hoy una Venezuela «sin división de poderes, con 115 presos políticos y en escasez de alimentos y medicinas»

Venezuela y la Carta Democrática

Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla. La democracia es esencial para el desarrollo social, político y económico de los pueblos de las Américas. Así reza el artículo primero de la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA).

¿Y la Carta Democrática Interamericana?

La estrategia de los países auto denominados “socialistas del siglo XXI” les sigue dando resultados. Ahora, en ocasión de la recién finalizada VII Cumbre de las Américas, siguen logrando desviar la atención de los graves problemas en materia de derechos humanos y libertades públicas que caracterizan sus comportamientos. Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia, tropicalizando las teorías de Heinz Dieterich Steffan, ideólogo de esta rareza, han liquidado en distintos grados y con diferentes matices sus compromisos en cuanto a respetar la democracia, los derechos humanos y las elecciones, como medio de renovación periódica de sus mandatarios. En otras palabras, socialismo del siglo XXI es solo una justificación retórica, alegre y enfiestada, que está dando paso a nuevas dictaduras personales, familiares y eventualmente dinásticas, émulas de las nacidas en plena guerra fría. Es la herencia de Chávez a nuestros pueblos.

No problem

Panamá. La VII Cumbre Americana culminó y no hubo Declaración. No es un problema serio: en general ese tipo de documentos, salvo algunas escasas excepciones, no sirven de mucho. Más bien de nada. Si ni la Carta Democrática Interamericana se toma en cuenta, qué se puede aspirar sobre el alcance de estas declaraciones de ocasión.

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