La nueva Blancanieves

El taquillazo de la saga Crepúsculo ha hecho que Hollywood ponga sus ojos en Kristen Stewart, de 22 años, quien apuesta por la versatilidad y, además de Blancanieves y la leyenda del cazador, también ha participado recientemente en En el camino, la adaptación de Jack Kerouac.

No me vendo

Kristen Stewart, quien mañana estrena en todo el mundo Blancanieves y la Leyenda del Cazador, asegura que nunca ha querido ser una mercancía ni formar parte de las estrellas que se traicionan a sí mismas para construir un personaje y pierden cosas personales en el camino que nunca recuperan.

Emplumada

Como la malvada reina en la película Blancanieves y el cazador, Charlize Theron tuvo que vestirse con cientos de plumas de gallo cortadas a mano, miles de alas de escarabajo iridiscentes de Tailandia y una corona particularmente imponente.

Más que belleza

Con la nueva versión de Blancanieves , Charlize deslumbra tanto con su belleza que bien podría ganar un Óscar… si realmente existiera la categoría de la Actriz Más Hermosa de Hollywood.

Más que belleza

Con la nueva versión de Blancanieves , Charlize deslumbra tanto con su belleza que bien podría ganar un Óscar… si realmente existiera la categoría de la Actriz Más Hermosa de Hollywood.

Espejito, espejito

Mi política de no ver películas dobladas se resquebrajó ante el estreno de Espejito, Espejito . No porque quisiera ver a Julia Roberts como la reina perversa, sino porque la película luce los últimos trabajos de la recién desaparecida Eiko Ishioka. La diseñadora japonesa se llevó un Óscar de la Academia por los surrealistas trajes con que vistió a Bram Stoker’s Dracula (Francis Ford Coppola, 1992). Sueño y pesadilla se combinaban en espectaculares esculturas hechas vestimenta, como la armadura de Vlad el Impalador, que parecía un cuerpo humano con todas las fibras musculares expuestas. Después de ese triunfo, Ishioka concentró su trabajo fílmico en las películas de Tarsem Singh. De su mano llega esta producción.

Adorada

La película de la inocente niña llegó a abrumar de éxito a su creador, Walt Disney, quien terminó por cansarse de que su primera princesa de cuento le robara el protagonismo a sus siguientes obras, confesó su hija mayor.

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