Heridas abiertas

La Comisión por la Verdad y Reconciliación, encabezada por el Arzobispo Desmond Tutu en 1995, luego de los terribles abusos que padecieron los sudafricanos negros por la política del Apartheid, podría servir de ejemplo en Nicaragua. “Sin perdón no hay futuro, pero sin confesión no puede haber perdón”, fue su lema. Recogieron testimonios de las […]

Obama, Raúl Castro y Sudáfrica

Granma no reprodujo el discurso de Barack Obama en Sudáfrica. Era humillante para Raúl Castro. Tras el protocolar apretón de manos, Obama explicó que no se debía invocar en vano el nombre de Mandela. No era aceptable celebrar la vida y la obra del líder desaparecido y perseguir a quienes sostienen ideas diferentes a las oficiales. Eso se llama hipocresía.

El “apartheid” tenía poderosos aliados

El régimen racista del “apartheid”, que imperó durante más de cuatro décadas en Sudáfrica y mantuvo 27 años preso a Nelson Mandela, contó hasta sus últimos días con poderosos aliados, como EE.UU. y Gran Bretaña, y también Israel, un país que sufría un aislamiento regional similar.

El “apartheid” de Daniel Ortega

Nelson Mandela, después de cumplir con su único periodo presidencial para el que fue electo y que ganó con toda transparencia en las elecciones de 1994, entregó el cargo para que se continuara recorriendo el sendero de la democracia en Sudáfrica. Y no solo eso, también se retiró de la política en 1999 para dar espacio a nuevos líderes políticos.

Mandela, el boxeador que utilizó el deporte para noquear al apartheid

Nelson Mandela, boxeador durante su juventud y gran seguidor del equipo de fútbol de Sudáfrica, utilizó el deporte para unir a los negros y a los blancos y crear la nación ‘arcoiris’, vistiéndose incluso con la camiseta ‘Springbok’ de rugby, el deporte más simbólico de la comunidad blanca afrikáner y del apartheid.

Mandela

La infancia de Rolihlahla Mandela fue de las más tranquilas y simples que uno pueda imaginarse. Creció en una tierra idílica de colinas verdes, arroyos cristalinos y cabañas con redondos techos de paja: Umtata, entonces capital del sudafricano territorio del Transkei, que empezaba al pie de las montañas de Drakensburg y se extendía hasta las costas del Océano Índico. Ahí los días de Rolihlahla se iban en sacar a pastar ovejas y becerros, jugar a las escondidas, deslizarse por los “toboganes” de las colinas, batirse en grandes duelos con espadas de palo o robar mazorcas en los plantíos para asarlas bajo las estrellas.

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