«Gatopardismo» no necesita destacado ni mayúscula

Este vocablo se ha acuñado a partir de la novela «El gatopardo», de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, en la que uno de los personajes afirma: «Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie».

El portentoso retumban del cajón peruano

Al regresar a Madrid, Paco de Lucía relató que tocó acompañado del cajón «y a partir de ahí fue un reguero de pólvora, y en seis meses ya había un cajón en todas las casas flamencas de España»

«Homo floresiensis», en cursiva y con mayúscula inicial

El «Homo floresiensis» también es conocido como «hombre de Flores» y, más informalmente, como «hobbit»; este último se escribe en minúscula, pues no es un nombre propio, pero en este caso sí va en cursiva por tener una grafía que no se acomoda a las pautas del español

«Criptodivisa» y «criptomoneda», palabras válidas

No hay razón para censurar que «cripto-» se una a las voces «moneda» y «divisa» para dar nombre a este medio digital de intercambio o dinero virtual. Por lo que los tres ejemplos anteriores pueden considerarse plenamente válidos.

«Pretender» es «aspirar a», no «fingir» o «simular»

Emplear el verbo español «pretender» con los significados propios del inglés «to pretend» es un calco semántico innecesario, porque el español dispone de verbos como «fingir», «aparentar» o «simular» para expresar ese sentido