Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Desarmar a las bandas paramilitares sería la mejor contribución del Ejército a una solución pacífica de la crisis, a través del diálogo
En algunos casos aflora la retórica en los comunicados cuyo destino es caer desprovisto de la coyuntura en los depósitos de la basura
Comandante, ¿no se le ocurre otra solución a la crisis que no sea matar gente?
El poder que le ha quedado en su charco, es ínfimo, pero aún letal. Nunca se imaginó Ortega que iba a estar en este charco
El Gobierno no parece tener más respuesta que la violencia de las turbas revueltas con policías vestidos de civil y con delincuentes a sueldo
Usemos los escenarios contemplados por Funides: uno donde Ortega cede relativamente pronto y el conflicto termina a finales de julio. Otro donde la crisis se prolonga hasta fin de año
Mientras continúa la matanza represiva de nicaragüenses, se han dado dos hechos que de alguna forma enmarcan la crisis del régimen de Ortega
La dupla Ortega-Murillo y la represión, torturas y muertes en la sufrida Nicaragua hacen preciso seguirla más de cerca, y estar muy arriba para evitar que derive en una nueva Venezuela… o algo peor.
Esta no debería ser una revolución para que se vaya Daniel Ortega y Rosario Murillo, sino para que se vaya de Nicaragua esa forma de gobernar violenta y abusiva que ellos representan. Por ahora.
Por favor señor presidente, que la madre nicaragüense no sufra más. Dele una oportunidad a este pueblo, contenga sus huestes y que la patria no se tiña más de sangre