Aún hay tiempo para prepararse

Nueve años han pasado desde que el Tratado de Libre Comercio suscrito por Estados Unidos con Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta, por su sigla en inglés) se puso en vigencia para Nicaragua. Y si bien faltan menos de diez años para que productos sensibles del país afronten uno de sus mayores desafíos —la desgravación arancelaria total de productos similares de Estados Unidos— la mayoría de estos aseguran no estar preparados. Aún así, hay chance para hacerlo: no todo está perdido.

Compras de Venezuela en el aire

  Ampliar infografía Pese a las promesas gubernamentales de que la crisis que enfrenta Venezuela no afectará la estratégica relación comercial que Nicaragua mantiene con ese país, en los primeros meses de este año el volumen de las exportaciones a ese mercado registra una caída del 49.41 por ciento, es decir, casi la mitad. Entre […]

Colapsa colectora de aguas negras

Flotan muertos los peces en el río Grande de Matagalpa, mientras algunos casi agonizantes asoman sus cabezas hacia la superficie tratando de evadir la contaminación provocada por el derrame de aguas residuales ante el colapso de un tramo de la tubería principal del alcantarillado sanitario en el centro de la ciudad.

Teatro político y estético

Con la presentación de un libro, la remodelación de un teatro y la muestra de pintura de Zenelia Roiz, se festejaron los 35 años del Teatro Justo Rufino Garay.

Argüello: “Las cosas van caminando bien”

Costa Rica arrancó la primera ronda de audiencias en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con los mismos argumentos y pruebas, dijo el representante de Nicaragua ante la sede, Carlos Argüello, quien se comunicó a través del oficialista Canal 4.

Libros, comida y sillas evitan la deserción

Cuando un niño tiene un asiento para atender las lecciones de su maestra o un desayuno antes de empezar las clases está “a salvo” en la escuela porque es un estudiante que se concentra y no deserta antes de terminar el año escolar.

Inconsistencias de la Ley 779

El 22 de junio de 2012, la Ley 779 o Ley Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres, entró en vigencia en Nicaragua prometiendo combatir, entre otros problemas, el femicidio. El mismo día, a las afueras de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en Managua, activistas de la Red de Mujeres Contra la Violencia (RMCV) y del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) se manifestaban exigiendo la implementación correcta de la legislación. Y en la Avenida Bolívar una manta colgada rezaba: “La Ley 779 sin presupuesto, es un gallo pinto sin frijoles”.