Gina Montaner


Gina Montaner es periodista y escritora.

Venezuela, entre la esperanza y la desesperanza

Edmundo González insiste en que más pronto que tarde el ansiado cambio se producirá. No es una falsedad porque nada es eterno, ni siquiera las dictaduras más férreas. Pero, un año después de aquel momento estelar en el que la oposición llegó a tocar el cielo, los venezolanos se debaten entre la esperanza y la desesperanza.

Gina Montaner es periodista y escritora.

Obama le quita el sueño a Trump

Al final va a tener razón Obama, pues lo que pretende Trump al atacarlo sin venir a cuento es distraer al público que cada día se asoma a los palcos del circo trumpista. En vista de que el informe Epstein pudiera no serle favorable, rebusca en su lista y escoge a un contrario al que zarandear un rato.

Gina Montaner es periodista y escritora.

La novela negra nunca muere

El novelista cubano también ahonda en la crítica social de una ciudad donde abundan profundas diferencias sociales y los sueños de muchos inmigrantes se estrellan contra el consumismo exacerbado por un capitalismo que bombardea constantemente a quien anhela tener lo que otros exhiben con obscena ostentación.

Gina Montaner es periodista y escritora.

Los populismos, a saco contra los inmigrantes

El PP tiene mucho trabajo por delante para distanciarse y poner tierra por medio con una xenofobia que al votante en el espectro que comprende a liberales, centristas moderados y socialdemócratas le produce, cuando menos, urticaria electoral.

Gina Montaner es periodista y escritora.

China no puede confiscar la reencarnación

Si algo destaca en el comunismo es la incansable persecución a la libertad de culto, pues la única religión posible bajo el totalitarismo es la obediencia ciega a los dictados del partido… Al comunismo siempre se le ha escapado la dimensión espiritual de los hombres.

Gina Montaner es periodista y escritora.

El valor del romance

El eterno dilema permea la película de Song de principio a fin, poniendo de manifiesto que, más allá de los innegables avances en lo que respecta a la igualdad de sexos y el hecho de que las mujeres llevan décadas compitiendo en el ámbito laboral, el misterio de los sentimientos rivaliza con aspectos más prácticos que surgen en el ritual del cortejo.