A inicio de la segunda mitad del año, el crecimiento económico de las actividades arrojaba señal de debilitamiento. El Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) en julio repuntó 2.5 por ciento, por debajo del 3.4 por ciento en junio de este año y muy lejos del 6 por ciento en similar mes del año pasado, según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN).
El máximo emisor bancario llevaba meses sin revelar cómo estaba evolucionando la actividad económico, pese a que anteriormente divulgaba con puntualidad el comportamiento del IMAE. Aún se desconoce cómo estas reaccionaron en agosto y septiembre.
Pero lo que se conoce hasta julio indica que el IMAE acumulado repuntaba 3.9 por ciento, menos que el 4.1 por ciento en junio, pero igual que en similar mes del año pasado. En tanto, el promedio anualizado fue de 4.9 por ciento, inferior al 5.2 por ciento registrado en junio pasado, pero mejor que el 3.2 por ciento visto en julio del año pasado.
Los que están en negativo
Pero ¿qué está pasando en las distintas actividades económicas que explican las señales de desaceleración del crecimiento? Al menos cinco actividades están lastrando el crecimiento al acumular siete meses de contracción, mientras que otros diez sectores están evitando que el Producto Interno Bruto caiga en el terreno negativo.
La pesca y acuicultura acumula una reducción de 10.3 por ciento, luego que en julio se reportara menor captura de escamas, langosta, camarón costero y pulpo; lo que fue atenuando por un aumento en la producción de camarón de cultivo, y captura de cangrejo y jaiba.
También está empujando a la baja las actividades relacionadas con la industria manufacturera, la que cayó solo en julio 4.3 por ciento, para una contracción acumulada a ese mes de 4.6 por ciento. El sector está experimentando reducciones en la producción de tabaco, textiles y arneses automotrices, principalmente. Solo hay aumento en la elaboración de productos cárnicos, bebidas, derivados de petróleo, no metálicos, entre otros.
En pleno impacto del fenómeno de El Niño, considerado uno de los más potentes en los últimos años en el mundo, la actividad agrícola en Nicaragua arroja una reducción mensual de 2.9 por ciento, para un acumulado en negativo de 2.7 por ciento. Hay menos actividad en cultivos como el café, caña de azúcar, banano, soya, maní y ajonjolí, y menor producción de hortalizas; atenuado por el aumento en las labores culturales del maíz, frijol y arroz, principalmente, según el Banco Central (BCN) en su reporte.
Con mejor suerte está corriendo la actividad pecuaria que exhibe un aumento acumulado de 6.4 por ciento. Hay más matanza vacuna y avícola, y crecimiento en la producción de huevos y leche; lo cual fue atenuado por la menor exportación de ganado en pie y de matanza porcina.
En tanto, la silvicultura y extracción de madera si bien en julio creció 0.3 por ciento, su mal desempeño en meses anteriores ocasionó que el acumulado cerrara en menos 0.5 por ciento. La caída se da pese a que hay mayor extracción de madera en troza y nuevas plantaciones forestales.
La explotación de minas y canteras creció 8.4 por ciento (4.8 por ciento al séptimo mes del año), como resultado de mayor extracción de oro, plata, piedra cantera, hormigón y piedra triturada, principalmente, pero hay disminución en la extracción de material selecto, yeso, toba y piedra pómez.
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Los que lideran el crecimiento
Y aunque en julio la construcción mostró un crecimiento menos acelerado de 4.4 por ciento, esta es la actividad que está liderando la expansión del IMAE. El sector acumula un crecimiento de 21 por ciento a julio, por el aumento en la producción de arena, concreto premezclado, piedra triturada, asfalto, piedra cantera, acero y madera.
Le sigue el comercio, con un acumulado de 9.7 por ciento por mayor demanda de bienes al por mayor y al detalle. Solo en julio creció 3.6 por ciento.
Después de la actividad comercial, hoteles y restaurantes se ubica como el tercer sector de mayor crecimiento, con un 9.5 por ciento en el acumulado, por razones que el Banco Central no explica.
Por su parte, la intermediación financiera creció 3.6 por ciento interanual (4.7 por ciento en el acumulado a julio), como resultado de mayores entregas de créditos y aumentos en la captación de depósitos, tanto en moneda nacional como en moneda extranjera.
Y finalmente, el grupo de transporte y comunicaciones se expandió 3.9 por ciento, para un acumulado de 5 por ciento de aumento. La actividad de transporte creció 5.3 por ciento y los servicios de comunicaciones aumentaron 3.3 por ciento.