El Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. (NHC, por sus siglas en inglés) informó en su último boletín que Simon se encontraba a unos 105 km de Manzanillo y a 140 km de Cabo Corrientes, cerca de Puerto Vallarta.
Simon registra vientos sostenidos de 230 km/h, lo que lo convierte en un huracán de categoría 4. Se desplaza hacia el nor-noroeste a 11 km/h.
«Según la trayectoria prevista, se espera que Simon pase muy cerca de la costa del centro-oeste de México esta tarde y noche (domingo), y que permanezca próximo a la costa el lunes», dijo el NHC.
«Aunque podría producirse un ligero debilitamiento, se prevé que Simon se desplace cerca o sobre la costa del oeste-centro de México como un huracán mayor durante el día de hoy (domingo). Podría ocurrir un debilitamiento rápido si el núcleo de Simon entra completamente en tierra», dijo el NHC.
El NHC indicó que uno de los mayores peligros de Simon es la marejada ciclónica que afectará a la costa cercana al lugar donde toque tierra: «La marejada irá acompañada de olas grandes y destructivas», indicó.
Más al norte, Rachel, que perdió fuerza y es ahora un ciclón postropical, avanza hacia el interior del suroeste de EE.UU. tras dejar lluvias y vientos en Baja California. Se prevé que se disipe en las próximas horas, pero sus efectos ya se perciben en el sur de California por las mareas altas.


Suspensión de actividades no esenciales
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) pidió este sábado a la ciudadanía extremar precauciones, atender a las recomendaciones de las autoridades locales y mantenerse informada a través de canales oficiales.
El organismo exhortó a la población ubicada en zonas de riesgo, con especial atención en los municipios costeros de Colima, Jalisco y Michoacán, a resguardarse en lugares seguros o a dirigirse a los refugios temporales más cercanos.
«Autoridades de los tres órdenes de gobierno mantienen en territorio los protocolos de auxilio a la población», señaló la CNPC a través de un comunicado.
Por otro lado, las autoridades de los estados de Michoacán, Jalisco, Colima y Nayarit suspendieron temporalmente las actividades no esenciales a partir de las 16:00 horas de este sábado, hora local (22:00 GMT).
Según informó el diario mexicano El Universal, «también se solicitó la suspensión de actividades comerciales, recreativas y traslados no esenciales, y circular por carreteras, caminos y vialidades, especialmente en zonas cercanas a ríos y arroyos o expuestas a deslaves».
Ante la llegada de Simon, el gobierno de Claudia Sheinbaum ordenó este viernes el despliegue de agentes de la Marina, el Ejército y la Guardia Nacional, así como la apertura de albergues para la gente con viviendas vulnerables.
La jefa de Protección Civil de México, Laura Velázquez, dijo que las poblaciones costeras, desde Puerto Vallarta, en el estado de Jalisco, hasta Manzanillo, en el de Colima, deben estar pendientes de los avisos oficiales.
«Les pedimos que se resguarden en sus domicilios y en sus refugios temporales durante el paso del huracán», señaló en la conferencia presidencial matutina del viernes.
«[Queremos] solicitarle a la población de Jalisco, de los municipios de Puerto Vallarta, Cabo Corrientes, Tomatlán, La Huerta, Zihuatlán, Purificación, así como en Colima, los municipios de Manzanillo, Armería y Tecomán, que estén muy bien informados de los avisos oficiales», añadió Velázquez.
Manzanillo es el mayor puerto comercial mexicano del Pacífico, mientras que Puerto Vallarta es un popular destino turístico internacional.


«Súper El Niño»
Cada fenómeno de El Niño es diferente, por lo que no se pueden garantizar sus repercusiones en los patrones climáticos globales.
Y la fuerza sin precedentes del actual, llamado coloquialmente «Súper El Niño», no significa necesariamente que vaya a tener efectos sin precedentes en el clima.
[ACT.] «Los científicos aún están evaluando si los impactos serán proporcionales a su magnitud, pero ya estamos observando los efectos previstos en todo el mundo», decía la semana pasada Adam Scaife, jefe de predicción a largo plazo de la Oficina Meteorológica de Reino Unido.
El fenómeno de El Niño aumenta la probabilidad de tormentas e inundaciones en algunas regiones y de sequías e incendios forestales en otras.
Otro impacto típico de El Niño es la reducción de la actividad de los huracanes en el Atlántico debido a los cambios en los patrones de viento en las capas altas de la atmósfera.
El Atlántico se había mantenido sin huracanes hasta este jueves, cuando se formó Isaías en el Golfo de México. Pero que se haya producido el primero hasta octubre marcó un récord en los registros.
Lo contrario ocurre para el Pacífico, donde El Niño tiende a incrementar la formación de tormentas y huracanes, como ya se ha visto este año.
Otros posibles efectos, algunos de los cuales ya se están sintiendo, incluyen el mayor riesgo de inundaciones en las zonas costeras de Ecuador, Perú y el sur de Estados Unidos, y la mayor amenaza de sequías e incendios forestales en Brasil, Australia e Indonesia.
Estos fenómenos meteorológicos pueden tener importantes repercusiones en el rendimiento de los cultivos, la seguridad alimentaria y las economías de todo el mundo.