Bancy Hernández parece tener los días contados en el Saprissa. La exigencia para los extranjeros es alta y el nicaragüense no ha estado a la altura, sobre todo en el actual torneo. El seleccionado nacional no ha tenido protagonismo por las lesiones en los últimos meses y eso le ha pasado factura. La prensa y la afición ya no lo quieren porque no ha sumado y varios piden su salida del equipo.
El Saprissa es uno de los equipos más exigentes de Costa Rica. El jugador debe estar siempre a su máximo nivel y al que no cumple las expectativas no le tienen paciencia. Periodistas influyentes, como Josué Quesada, han pedido su salida porque, como extranjero, no suma; no ha estado a la altura principalmente en este torneo, en el cual lleva ausente del equipo seis semanas por lesión.
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Bancy se cayó futbolísticamente en marzo. El volante de Río Blanco se lesionó y, sin estar recuperado, aceptó la convocatoria de la Selección Nacional para enfrentar a Rusia. En el entorno y desde el club, le aconsejaron no aceptar el llamado para volver a su mejor versión. Bancy no hizo caso y se marchó a Europa. Desde entonces no ha podido encontrar la regularidad. Volvió a jugar y recayó.
Sin estar en plenitud, la convocatoria de Bancy llegó otra vez para los partidos de septiembre y octubre en la Liga A. El consejo de marzo se lo repitieron otra vez y tampoco hizo caso. Bancy no estaba listo para jugar los dos primeros desafíos, sino hasta el tercero, pero volvía a ser un riesgo. El matagalpino entró la última media hora ante Costa Rica y recayó otra vez de la lesión.
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En Costa Rica ni la prensa ni la afición quieren que continúe. Bancy llegó como apuesta del gerente deportivo Erick Lonnis, quien lo fichó a préstamo por dos años desde el Real Estelí. El acuerdo se firmó a inicios de año, pero todo apunta a que el jugador regresa a finales del actual torneo. La prensa y la afición seguramente van a presionar para evitar que termine el último año de contrato.