Wilder Sequeira, un docente de secundaria de Bluefields, Caribe Sur de Nicaragua, atraviesa el duelo por la muerte de su hijo de 8 años, pero también exige una investigación para determinar si hubo negligencia médica en los meses previos al fallecimiento del menor.
El niño, identificado como Elian Sadid Sequeira Jarquín, murió el 2 de octubre de 2026, después de enfrentar intensos dolores abdominales, una apendicitis perforada y dos cirugías. Su padre asegura que existen circunstancias que deben ser investigadas.
“Escribo con el corazón destrozado… y con una pregunta que me acompañará por el resto de mi vida ¿por qué murió mi hijo?”, escribió Sequeira en una extensa publicación en Facebook, en la que reconstruyó lo ocurrido desde las primeras atenciones médicas hasta la muerte del niño.
Primera atención
De acuerdo con el relato del padre, aproximadamente dos meses antes de morir, Elian fue llevado a la Clínica Previsional, filial Bluefields, porque presentaba fiebre y una coloración azulada en la parte baja derecha del abdomen.
En declaraciones brindadas a LA PRENSA, Sequeira cuestionó que en esa primera atención no se realizaran otros estudios para determinar el origen de los síntomas.
“Que se investigue todo el proceso. De hecho, ahí hay tres doctores directamente involucrados, porque primero el niño hace dos meses con el dolorcito ahí abajo y el doctor dijo que era un golpe, solo le dio pastillas para el dolor y fiebre, creo que ahí hizo falta un ultrasonido para determinar qué más podía haber”, declaró.
El dolor regresó

El lunes 21 de septiembre, el dolor regresó. La madre del menor lo llevó de emergencia al Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco. Según el padre, en esa ocasión un médico evaluó al niño y descartó que se tratara de una apendicitis después de realizarle una prueba física y un examen de sangre.
“El médico que lo atendió hizo que el niño brincara para valorar su condición y, debido a que pudo hacerlo, habría considerado que no se trataba de una apendicitis. Le realizaron un examen de sangre… dijeron que estaba bien y esa misma noche lo mandaron nuevamente a casa”, relató Sequeira.
El martes 22 de septiembre, el niño no asistió a clases por fiebre; el miércoles 23, Elian le dijo a su abuela: «Siento fuego por dentro», por lo que la abuela llevó nuevamente al niño al hospital, donde, según el relato del padre, se determinó que necesitaba una cirugía de emergencia debido a una apendicitis perforada.
Primera cirugía supuestamente exitosa
La primera intervención quirúrgica estuvo a cargo de un cirujano pediatra de apellido Sujo. De acuerdo con la familia, posteriormente él informó que la operación fue exitosa. Sin embargo, Sequeira sostiene que el estado de salud de su hijo continuó deteriorándose después de la intervención. “Se nos decía que debía caminar, aun cuando cada vez tenía menos fuerzas y más dolor”, relató.
Según su publicación, el médico les informó que viajaría a Managua y que regresaría posteriormente para volver a valorar al menor.
“Mientras Elian se deterioraba. Cuando el médico regresó, el estado de Elian ya era preocupante. Se realizaron maniobras sobre su abdomen y se nos manifestó que aparentemente tenía materia fecal acumulada en el intestino”, escribió.
En medio del deterioro, el niño le dijo a su madre una frase que, según su padre, quedó grabada en la memoria de la familia: «Mama, me voy a morir».
Sequeira cuestionó en su relato quién estaba encargado de vigilar la evolución del menor después de una cirugía por apendicitis perforada y por qué no se detectaron a tiempo las complicaciones que posteriormente aparecieron.
El miércoles 30 de septiembre, Elian tuvo que ser sometido a una segunda cirugía: “Se nos informó, encontraron una infección grave y afectación del intestino, siendo necesario retirar una parte del mismo, fue trasladado a cuidados intensivos”, escribió Sequeira.
Elian murió el viernes 2 de octubre. Pese al dolor de la despedida, el profesor Wilder Sequeira demanda una investigación y presentó una denuncia ante las autoridades para que se investigue el caso.
“Ya puse la denuncia formal, legal, ya denuncié en la Policía, incluso al Ministerio de Salud, con la delegada aquí en la región”, dijo a LA PRENSA.

El padre afirmó que está convencido que hubo negligencia, aunque insiste en que corresponde a una investigación determinar eventuales responsabilidades: “Estoy 100% seguro que hubo negligencia, yo estuve ahí viendo, puedo asegurar que sí”, declaró.
También aseguró que la delegada del Ministerio de Salud (Minsa), Janet López González, le comunicó que investigarían lo ocurrido: “Yo quiero que investiguen bien el caso, que sigan los procedimientos correspondientes y ver pues si hubo omisión o hubo culpable… algo concreto”, manifestó.
Al ser consultado sobre los médicos que estuvieron directamente involucrados en la atención del niño, identificó al primero como un médico cuyo nombre no recuerda; al doctor Juan Carlos Sánchez como quien atendió al menor el 21 de septiembre y al cirujano pediatra de apellido Sujo como el responsable de la primera operación.
El docente también hizo un llamado al director del Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco y al Ministerio de Salud para que el caso no quede archivado: “Investiguen la muerte de mi hijo. No permitan que este caso quede archivado. No permitan que la muerte de un niño se convierta simplemente en una estadística”, escribió.
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Elian habitaba en el barrio San Pedro de Bluefields y estudiaba segundo grado en la Escuela Madre del Divino Pastor. La familia enfrenta el dolor de su muerte demandando justicia.
El docente cerró su publicación con una petición dirigida a las autoridades y a quienes puedan investigar el caso: “No quiero venganza, quiero respuestas. No quiero acusaciones sin investigación, que su muerte no quede en el olvido”, concluye su denuncia.